martes, 17 de abril de 2012

¿Escultura, chatarra, puente o souvenir?

La entidad promotora del nuevo campo tiene que decidir en breve una de las cuatro alternativas de futuro del arco de San Mamés

La ingeniería Idom ha planteado el coste y complejidad de cada una


ALBERTO G. ALONSO

¿Salvarlo o derribarlo? Los responsables de San Mames Barria tienen que tomar una decisión importante en las próximas semanas. Deben determinar qué hacer con el mítico arco que sostiene la tribuna principal del viejo estadio. El futuro del que, para miles de bilbainos, es el símbolo del Athletic ha hecho correr ríos de tinta desde que el club decidió construir otro campo y demoler el actual. Ahora, tras el inicio de las obras de la estructura del nuevo estadio y con el calendario avanzando, los responsables del campo están obligados a solventar el dilema ya que dentro de un año quedará completada el 75% de la estructura de la moderna catedral.

La ingeniería Idom, responsable del diseño del estadio a través de su división de arquitectura ACXT y de la dirección de la obra, ha planteado a la sociedad las cuatro opciones viables sobre el futuro de este armazón que deben ser sometidas a análisis. Aunque no hay sorpresas sobre las alternativas, ahora el ritmo de la obra obliga a resolver el dilema a lo largo de este año ya que con el nuevo campo a medio construir sería complicado retirar el arco dividido en dos.

Las soluciones planteadas por los técnicos de Idom incluyen desde la demolición, troceo y envío a la acería para su fundición del arco, hasta su recuperación como pieza singular para colocarla en una zona de la ciudad como monumento. Asimismo se ofrece la posibilidad de que sea empleado como pasarela que conecte la isla de Zorrotzaurre con San Ignacio o, finalmente, la solución muro de Berlín, es decir, diseccionarlo para su posterior venta o regalo en piezas.



COSTE Y NOSTALGIA La decisión de San Mames Barria va a depender del coste que suponga cada una de las alternativas y la cantidad de nostalgia que quieran poner sobre la mesa los socios de la entidad promotora.

La opción más barata es, sin duda, la de su retirada junto al resto de la tribuna cuando se inicie la demolición del viejo estadio. El arco convenientemente despiezado sería trasladado posiblemente a la ACB.

La transformación del arco en pasarela sobre la ría ya fue anunciada en septiembre de 2007 por Iñaki Azkuna en rueda de prensa con infografías incluidas para mostrar cómo podía quedar la estructura con su nueva utilidad. Entonces, como ahora, quedaba en el aire quién se encargaría del proyecto de desmontaje, traslado y colocación, y también de su financiación.

HANDICAPS Existe otro handicap que lastra esta opción. El propio Ayuntamiento ha decidido restringir a dos los pasos que se van a construir en la conexión viaria de la futura isla con el resto de la ciudad y ninguna de ellas es solo peatonal. Apostar por esta alternativa implicaría guardar el arco sine die hasta que se decidieran completar los puentes previstos en el proyecto original, algo que no tiene calendario.

La opción de reconvertir en monumento la estructura no supondría un coste excesivo. Los ingenieros de Idom ya han previsto que se podría partir en dos la estructura durante su proceso de desmontaje con varias potentes grúas para su posterior unión en un lugar por concretar. Junto al abono de la maniobra, la ubicación es el mayor obstáculo a esta alternativa. No hay muchos espacios en Bilbao que permitan la instalación de una pieza de 116 metros de largo por casi 17 de puntal y 7 metros de ancho.



La reconvertida escultura no tiene que molestar a casas colindantes y debe disponer de la suficiente perspectiva visual. Una de las opciones que se barajó en su día era el parque de Etxebarria, en concreto en la parte que se asoma sobre la plaza del Gas, un punto que permitiría observar el arco tanto desde la parte alta de la zona de esparcimiento como desde la zona baja cercana al Ayuntamiento.

La última solución resulta la menos onerosa. Es la división del arco en piezas de mayor o menor tamaño que podrían sacarse a la venta en la red de tiendas del club. Una iniciativa que podría aportar pingües beneficios al club ya que las dimensiones de la pieza permitirían sacar al mercado desde llaveros hasta pisapapeles, pasando por piezas de mayor tamaño que, por ejemplo, se podrían vender a todas las peñas del Athletic a un precio especial. La salida de convertirlo en souvenir podría ser la escogida ya que no solo permitiría autofinanciar la operación de desmontaje y división de piezas, sino que además posibilitaría que todos los aficionados dispusiesen de un recuerdo material del viejo San Mamés.


Fuente: DEIA