martes, 27 de octubre de 2009

Macua someterá al juicio de los socios cualquier cambio en el uso del estadio

Nueve de cada diez compromisarios presentes anoche en la asamblea exigen que el Athletic asuma la gestión exclusiva del nuevo San Mamés

J. ORTIZ DE LAZCANO.-


Los compromisarios del Athletic fijaron ayer una posición rotunda sobre el nuevo San Mamés, que comenzará a construirse el próximo año. Los socios no quieren renunciar a la «gestión y utilización en exclusiva» de su próximo estadio, tal y como se recoge en el acta fundacional de San Mamés Barria y aprobó ya la asamblea en 2007. Así lo expresaron anoche con firmeza y sin apenas fisuras. El 88,98% de los socios del club presentes en el Euskalduna secundaron la propuesta presentada en este sentido por 198 compromisarios y que defendió Iker Agirre en respuesta al «deseo del Gobierno vasco de que la gestión y utilización sean públicas».

Un movimiento de gran calado había logrado reunir las firmas de la iniciativa en un tiempo récord de 48 horas. En vista del clamor en favor del uso exclusivo del nuevo estadio y antes siquiera de someter el tema a votación, Fernando García Macua insistió en que la inclusión del Ejecutivo autónomo no representa mayor peligro para el club. No obstante, garantizó que no llegará a ningún acuerdo de magnitud con el Gobierno vasco sobre el futuro coliseo rojiblanco sin someterlo posteriormente a consulta de los socios. Serán ellos quienes tengan la última palabra.

La del nuevo campo fue la votación de resultado más concluyente. Ahora habrá que observar la reacción del Gabinete de Patxi López a lo decidido anoche por los socios del Athletic. El Gobierno vasco ha sido muy claro en sus mensajes: si hay inversión pública para la obra debe haber también utilización y gestión pública del recinto. La resolución del Euskalduna busca flexibilizar su postura, aunque los socialistas insisten en reclamar espacios periféricos del estadio. En ningún momento se plantean hacer lo mismo con el terreno de juego, cuyo exclusivo para el Athletic nadie pone en duda.

En mal momento

García Macua eludió indicar el sentido de voto que recomendaba su junta en este asunto, pero sí se sabe que, en su opinión, ésta llegó en mal momento. Según el criterio que expuso ante los compromisarios, habría sido más aconsejable debatir el asunto después de rubricado el acuerdo con el Gobierno vasco que antes de hacerlo. El presidente garantizó, en todo caso, que los acuerdos que alcance con el Ejecutivo sobre el nuevo San Mamés encajarán en el pacto de constitución del 6 de marzo de 2007 de la sociedad San Mamés Barria, formada en aquel momento por la Diputación, la BBK y el club. El Gobierno socialista y el Ayuntamiento han aceptado incorporarse en breve a la misma.

El dirigente rojiblanco fue muy tajante también al resaltar que su trato con el Gobierno de Patxi López será escrupuloso con lo aprobado por los compromisarios del club el 23 de marzo de 2007, donde se garantiza que el Athletic tiene derecho de veto en San Mamés Barria en cuestiones relacionadas con la utilización del campo. Quiso insistir el abogado bilbaíno en que está sinceramente comprometido en que los socios tengan la última palabra sobre este asunto, y garantizó «luz y taquígrafos» para que sus gestiones en este asunto tengan eco en la opinión pública.

Después de pasar lista a los dos acuerdos que ha tenido como cabecera a la hora de negociar con el Gobierno vasco, Macua remarcó que «si hay que cambiarlos, se traerán a esta asamblea. Nos comprometemos a informar y consultar la opinión de los socios. Fuera de eso no haremos nada». Eso sí, tuvo un guiño tanto al lehendakari como a los compromisarios. Al primero le confirmó que en el nuevo estadio hay superficie para «usos de distintos tipos». A los socios, que pretende instalar el club social, una reivindicación histórica.