domingo, 25 de octubre de 2009

"En el campo no sobra espacio por ningún sitio"

"Es un campo mucho mejor que el presentado hace dos años. Inherente al Athletic y envidia para cualquier equipo del mundo". César Azcárate, artífice de la maqueta del nuevo San Mamés, desgrana, satisfecho, el proceso vivido hasta el "parto" de un proyecto con piezas por ensamblar

Treinta meses después, una nueva criatura. El proyecto del nuevo San Mamés que César Azcárate (Barakaldo, 1966) presentó en marzo de 2007 no verá la luz pero, lejos de suponer una decepción, aquel trabajo vanguardista le supuso un enriquecimiento para plasmar durante dos años y medio un planteamiento de campo más ambicioso, pese a los retoques a que le ha obligado el recorte de presupuesto. Es más, a su diseño le falta todavía un recorrido que podría derivar en agradables sorpresas que derivarían en un estadio cinco estrellas de mayor singularidad. El arquitecto de la empresa Idom ACXT -que descartó desde el principio insertar una pista de atletismo y que insta a estudiar minuciosamente el uso público "porque, pese a su flexibilidad, el espacio es concentrado"- no titubea al calificar su catedral como "un campo incomparable, envidia para cualquier equipo del mundo, que supone, como bien dijo José Luis Bilbao, un proyecto de país".

En pleno "déjà vu", ¿cómo ha sido la transición del proyecto en este bienio?
Con un ajetreo continuo. Estos proyectos son tran grandes físicamente y en cuanto a la dimensión socioeconómica que abarcan que las cosas son complicadas de casar. Hemos tenido que atar muchos cabos, por lo que todavía el trabajo no está finalizado.

¿Cómo reaccionó cuando le aclararon que aquel proyecto base no encajaba?
Sin ningún sentimiento extraño porque tener la oportunidad de realizar uno como aquél también sirvió, sobre todo para abrir el camino de verdad. Porque aunque otros lo intentaron antes, como contasteis el otro día (martes 20 de octubre) en vuestro periódico repasando toda la cronología, valió para después plantear un proyecto totalmente nuevo. A mí me gusta hacer proyectos y, evidentemente, que se construyan. Pero no fue un chasco, sino un reto profesional.

Pero que no vea la luz algo que, imagino, considerará como su "criatura"...
Te quedas con esa parte de pena de que sólo se verá en maqueta, pero enseguida pensé ya en el siguiente. Los arquitectos estamos acostumbrados a los concursos y la mayoría de ellos no se ganan. Pero de todos aprendes. Supuso una fuente de enriquecimiento.

¿Con qué premisas partió para su nueva creación?
Afinamos mucho más, las diferencias han sido más precisas. El principal caballo de batalla desde el primer día ha sido la huella sobre la que había que asentar el campo. Lo admitió Azkuna en la presentación del pasado lunes: ellos no veían el estadio en esa posición y les costó mucho convencerse. Por eso hemos tenido que trabajar mucho con los técnicos municipales y las instituciones con el objetivo de dejar con la máxima calidad todo el espacio urbano, ese sector de San Mamés, para que la UPV y los ciudadanos tengan su sitio.

¿Han existido momentos de tensión?
Como son tantas las partes implicadas y cada uno enfoca el tema desde su punto de vista, es difícil hacerles ver qué es lo idóneo. Pero al final todo el mundo se ha convencido de que ésta es la mejor solución para el estadio y para la ciudad. Hay que sentarse mucho para convencer al de enfrente de que su verdad no es la única.

¿Qué medidas tendrá el terreno de juego?
Será de 105x68 lo que es el campo de juego, y en total será de 120x80.

¿Las entrañas del campo han sido un problema?
Sí, porque sobre la huella, a poco que muevas un graderío un centímetro, tienes que moverlo todo y reconfigurarlo. Es como un efecto dominó. Probamos con tres, dos y un graderío hasta dar con los dos graderíos. Con dos graderíos, entras desde la planta baja derecho a la primera grada sin escaleras ni nada. Y para ir a la segunda tienes las escaleras nada más entrar que te conducen directamente. No como ahora, que entras y no sabes si bajas, subes, vas a la derecha..., y rogando para que no pase nada.

Vamos, un "cinco estrellas" sin rodeos.
Un estadio Élite, como se denomina en la actualidad.

¿Cómo se distribuirán las localidades en los diferentes graderíos?
La grada baja constará de 21.000 localidades, mientras que en la alta habrá 29.000. Las 3.000 asientos restantes serán los que configuren el anillo intermedio.

¿Hablamos de un estadio caro? Han surgido críticas porque su coste, unos 164 millones de euros, dobla al nuevo campo que ha construido el Espanyol.
No es más caro que otro del nivel de los más modernos. Para poder comparar, las cosas deben ser homogéneas. No podemos comparar un 600 con un Mercedes. Wembley ha costado 1.200 millones porque tiene más espectadores y es un campo nacional, del Estado. Hay una tendencia a simplificar. No podemos relacionarlo con el recinto 4 estrellas del Espanyol en cuanto a si son 1.000 ó 3.000 euros por asiento. No hay una receta porque cada campo tiene sus particularidades y sus servicios.

¿Es optimista respecto a los plazos de ejecución?
El proceso más complicado llegará en 2014, cuando haya que meter a los 36.000 socios en las tres cuartas partes del nuevo campo. Pero seguro que todo irá bien. Estoy seguro de que arrancaremos la próxima primavera.

¿Comprende que pueda ofrecer equipamientos de uso público?
El campo tiene flexibilidad para ofrecer usos públicos, pero teniendo en cuenta que ahora es más concentrado. No sobra espacio por ningún sitio. Habrá que ver cuáles son esos usos que convenga San Mames Barria y trataremos de hacerlo lo mejor posible. Insisto, hay que pensarlos muy bien aunque sea una instalación susceptible de poder ser utilizada durante más días.

¿Es este proyecto la guinda para el Bilbao cosmopolita?
Sí. Por estar mirando a la Ría, por sus piezas arquitectónicas, por ser el punto imprescindible para todo el que visite Bilbao paseando desde el Museo Guggenheim hacia el puente de Deusto, la Biblioteca, San Mamés... Y, sobre todo, hablamos de un proceso ejemplar, limpio y transparente desde el comienzo, no como en otros sitios. Si la transformación humana de Bilbao ha sido ejemplar, y lo destacan desde otros países, éste planteamiento se ha realizado de forma excepcional.

Fuente: DEIA