lunes, 21 de abril de 2014

¿Un derbi murciano en San Mamés?

Como Cartagena y Murcia no se ponían de acuerdo en 1926 para elegir un campo en el que jugar la final de la Liga regional, la Federación decidió que fueran a Bilbao

Cuentan los libros de historia y los periódicos de tan remota época (tercera década del siglo XX) que nadie daba crédito. Nadie entendía lo que estaba pasando en el recién creado fútbol regional. Se refieren a la sorpresa monumental de los directivos de Cartagena y Murcia que en mayo de 1926 abrieron sendas cartas de la Federación Española de Fútbol en las que se informaba de que el partido de desempate en el que se dilucidaría el ganador del Campeonato Regional de fútbol de ese año 1926, que debían jugar cartageneros y murcianos, se iba a celebrar finalmente en el bilbaíno estadio de San Mamés. En Madrid estaban cansados de un asunto que se había demorado demasiado tiempo, ya que ambos clubes habían sido incapaces de llegar a un acuerdo amistoso en los días anteriores. Había que buscar un campo neutral. Y -para 'hacer justicia' a una rivalidad que venía de atrás- no había entendimiento.



Si la directiva del Murcia proponía jugar en Alicante, la del Cartagena se negaba y ofrecía la opción del campo del Elche. Si unos proponían ir a Madrid, otros querían ir a Valencia. Así, un día la federación regional pensó en que lo mejor era ir a Bilbao, a la catedral de San Mamés, con la idea de que el derbi murciano del que saldría el campeón regional de 1926 se disputara en la 'Catedral', a 800 kilómetros de la Región de Murcia.

Cuando ambos clubes se dieron cuenta de que la Federación Española respaldaba la insólita propuesta de la Murciana (una auténtica locura), volvieron a sentarse en la misma mesa y buscaron alternativas. Al final, optaron por lo más sensato: jugar la final a doble partido, el primero en el recién inaugurado campo del Almarjal y el segundo en la entonces también flamante Condomina. Se llegó al acuerdo, sí. Aunque lo cierto es que hubo muchos problemas para cerrar este pacto, ya que la Federación Murciana ordenó que el tercer partido (si era necesario) se jugara también en campo murciano.

La temporada regular había sido apasionante. Y los dos principales clubes de la Región habían terminado igualados a puntos. El Murcia ganó en el Almarjal (0-1). Y el Cartagena en la Condomina, por el mismo resultado, en un partido que convirtió en leyenda al portero catalán Amadeo. Gracias a aquella victoria en Murcia, los futbolistas albinegros se pasaron semanas tomando lo que quisieron en los cafés y bares de Cartagena sin pagar ni un solo céntimo. Cuentan los periódicos de la época que el entonces alcalde de Cartagena, Baldomero Mediavilla, obsequió a todos los jugadores con dulces y vino de Jerez. Y una multitud de aficionados esperó a los 'héroes de la Condomina' en la plaza de España y llevó a hombros a los futbolistas hasta la plaza del Ayuntamiento.

Triunfo grana

La temporada del equipo integrado por Amadeo, Nieto, Cuervo I, Dioni, Jáuregui, Palahí, Marino, Quirós, Morales, Fandos, Bayo, Grau, Tapia, Ramón, José, Jiménez y Piñera fue casi perfecta. Sobresaliente. Pero no llegó a la matrícula de honor, ya que en la final a doble partido contra el Murcia el equipo cartagenero no estuvo al nivel que ofreció en la Liga regular. En la Condomina, ganaron los locales por 2-0. Y en el Almarjal, en un nefasto partido de los de casa, ganaron los murcianos por 1-4.

Aquella dura derrota y aquella historia del 'casi desplazamiento' a San Mamés enturbió bastante las relaciones entre ambas entidades, que en esos últimos años de la década de los 20 protagonizaron escándalos importantes. Como el ocurrido un 31 de enero de 1926, durante un partido amistoso que ambos clubes habían aceptado jugar en beneficio de la Federación Murciana de Fútbol. El encuentro se jugó en el Almarjal y en el primer tiempo hubo una invasión de campo y varios futbolistas del Murcia y el árbitro fueron agredidos. «Hubo reparto de tortas, bastonazos y multitud de lesionados. ¿Culpable? La concesión de un saque de esquina a favor de los visitantes, tras cuyo lanzamiento llegó el primer gol del Murcia», contaron las crónicas de aquel partido. El juego puedo reanudarse y acabaron ganando los murcianos por 2-4.

Unos años antes, al Cartagena le quitaron en los despachos un título de campeón regional. Murcia, Alcoyano, Hércules y Elche se unieron para hacer una reclamación ante la Federación Levantina de Fútbol. Denunciaron la alineación indebida de Roig, un excelente delantero catalán que llegó a jugar en el Barça y que reforzó durante un año la plantilla del Efesé, ya que estaba haciendo el servicio militar en Cartagena.

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Fuente: La Verdad