martes, 17 de diciembre de 2013

Ibaigane, uno más de la sociedad San Mames Barria

EL CLUB, COMO LAKUA, DIPUTACIÓN Y KUTXABANK, APORTA 50 MILLONES DE EUROS

UNAI MUÑOZ

La Comisión Europea, con el exdirigente socialista y reconocido simpatizante rojiblanco -quién lo diría- Joaquín Almunia a la cabeza, ha metido en el mismo saco al Athletic que a los otros seis equipos de Primera y Segunda División investigados por recibir una serie de supuestas ayudas ilegales. No es momento de abordar si el club bilbaino ha tenido los mismos favores de los que a lo largo de los años sí que han gozado los diferentes presidentes que han cogido las riendas de grandes de la Liga como es el caso de otros dos expedientados como el Barcelona o el Real Madrid, ambos gobernados en última instancia por sus socios (como el Athletic), pero el papel de la institución presidida por Josu Urrutia en relación al nuevo campo aún por construir no es la de mero receptor. Es cierto que sin dinero público, seguramente, la vieja Catedral seguiría en pie, pero la fórmula en la que se gestó el proyecto del futurista coliseo de los leones nada tiene que ver con lo que, por ejemplo, ocurrió con los campos de los equipos más punteros de la Bundesliga -todos sociedades anónimas, por cierto-, que vieron cómo modernizaron sus estadios con dinero procedente de las arcas públicas con motivo del Mundial que Alemania organizó en 2006.

El Athletic es el usufructuario del nuevo campo, eso nadie lo niega, pero también ha tenido que pasar por caja como el resto de integrantes de la sociedad San Mames Barria, un dato que no es baladí, teniendo en cuenta los argumentos que defienden desde ciertos sectores de la Unión Europea para seguir adelante con el expediente que anunció ayer el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel García Margallo, cuando los periodistas ya se marchaban de la comparecencia. Precisamente, una denuncia anónima remitida a Bruselas cuando el campo ya se estaba levantando ha sido lo que ha derivado en esta polémica. El escrito aseguraba que el Athletic recibía ayudas ilegales, algo que los responsables europeos investigaron, pidiendo información al respecto al Ejecutivo vasco, liderado entonces por Patxi López. Tanto los responsables socialistas en Lakua, como el equipo liderado ahora por Iñigo Urkullu, han remitido todos los datos que se les ha pedido al respecto desde el ente europeo.

El club bilbaino, junto a la Diputación de Bizkaia, el Gobierno vasco, BBK (aún no se había creado Kutxabank) y el Ayuntamiento de Bilbao, llegaron a un acuerdo para constituir la sociedad San Mames Barria, entidad que gestionará alrededor de 211 millones de euros, que provienen de las aportaciones monetarias de los diferentes socios y del valor de los terrenos que poseen el ente foral y el conjunto rojiblanco, así como de las licencias municipales. El reparto económico ha sido de 33 millones de la Diputación más 17 correspondientes al valor del solar donde se ubica el nuevo campo; la participación del Athletic ha sido la misma que el ente foral, aunque en este caso los 17 millones son del valor del terreno donde estaba la antigua Catedral. Gobierno vasco y Kutxabank han aportado 50 millones, mientras que el Consistorio bilbaino ha colaborado con 11 millones en el precio de las licencias municipales.

EL CLUB ES DE LOS SOCIOS 

Bruselas también rehuye de los equipos de fútbol que no son Sociedades Anónimas Deportivas, como es el caso del Athletic. La UEFA ya mandó una circular que no iba a permitir que los clubes regidos por sus socios recibiesen dinero público para construir sus campos, no obstante, el propio presidente de esta institución, Michel Platini, aseguró el pasado miércoles durante su visita a Bilbao que el caso del Athletic, así como el del Barcelona, Real Madrid y Osasuna, era un ejemplo a seguir. Algo que han defendido a lo largo de los años las diferentes directivas y socios que han pasado por el Athletic, que no han planteado en ninguna ocasión la posibilidad de la conversión del club en Sociedad Anónima.

bilbao hotel accommodation
Fuente: DEIA