martes, 5 de junio de 2012

El ritmo de las obras apunta al estreno del nuevo San Mamés en septiembre de 2013

Los trabajos de edificación han acortado sus plazos y la inauguración podría llegar dentro de 15 meses

PAKO RUIZ

El pasado 25 de mayo ofrece su carga emotiva. Se trata del día en que el Athletic disputó su trigésimo octava final de Copa. Los momentos más frescos ejercen su influjo en la memoria humana. Ese partido, grande, ante el Barcelona en el Vicente Calderón borró de un plumazo una efemérides que, por muy anecdótica que sea, tiene su punto de relevancia. El pasado 25 de mayo se cumplieron dos años exactos de la simbólica colocación de la primera piedra del futuro San Mamés. Entonces, 24 meses atrás, se convirtió en un acto con mucho músculo institucional, con su correspondiente alarde de parafernalia. Dos años después, la que será la nueva joya de la corona coge forma después de superar ciertas sospechas iniciales motivadas por los primeros retrasos en la ejecución de la obra.

Z.Alkorta


Los trabajos transcurren a un ritmo que supera incluso los cálculos previos, según ha podido saber DEIA. Esta tendencia al alza incita a que en la sociedad San Mames Barria se tire de nuevas previsiones, que apuntan a que el futuro estadio podría inaugurarse en septiembre de 2013, con lo que el Athletic jugaría en su nueva casa dentro de quince meses, precisamente cuando se cumplirían cien años de vida del actual San Mamés, que debería resignarse a la tiranía del vanguardismo, de un siglo XXI en que el romanticismo va camino que quedarse es un sentimiento únicamente valorado por los nostálgicos.

Los propietarios del nuevo estadio tienen que hilar muy fino en las diferentes fases. La explicación es sencilla y contundente. En anteriores comparecencias públicas, donde se anunciaron las primeras fechas, se publicitó que el futuro San Mamés podría estar operativo, con tres cuartas partes del complejo edificado, a lo largo de la temporada 2013-14. Pero se produce un matiz, ya que la UEFA, y por ende la Federación Española de Fútbol, no dará permiso para que el Athletic cambie de campo durante el transcurso de la competición, por lo que si no se llega a tiempo para abrir dentro de quince meses, la apertura se demorará un año más, es decir, para finales de agosto o principios de septiembre de 2014.

Las sensaciones, con todo, son alentadoras, sobre todo, porque se pueden acortar los plazos, pero sin caer en precipitaciones poco aconsejables. A día de hoy, cuando se cumple un año ininterrumpido de obras, la fotografía no engaña. El estadio empieza a subir en altura, acentuada en la zona suroeste, junto al nuevo edificio de la UPV, y en la zona colindante con La Misericordia y el hotel Hesperia Zubialde, la que se denominará Tribuna Noreste y en la que se pueden apreciar los huecos destinados para uso público, que explotarán el Gobierno vasco y el Ayuntamiento de Bilbao, dos de los socios de San Mames Barria junto al propio Athletic, Diputación Foral de Bizkaia y BBK.

NUEVAS ADJUDICACIONES El buen ritmo en la ejecución del futuro estadio ocasiona su impacto. Las referencias más cercanas permiten visionar lo que es la cubierta del sótano menos dos en el lateral del futuro edificio universitario, o lo que es lo mismo, el suelo de la planta menos uno. En el lado opuesto, zona de Misericordia, también se aprecia el fin de la estructura de los subterráneos, con lo que se están cumpliendo los plazos de la denominada fase 2, que aglutina la estructura y cimentación del estadio, adjudicada el pasado enero por cerca de 29,5 millones de euros.

Aquella fue la licitación más cuantiosa económicamente hablando del proyecto, cuyo coste total se eleva a los 150 millones de euros. En próximas fechas, la sociedad San Mames Barria licitará, en tres fases, los trabajos concernientes al interior del estadio -instalaciones eléctricas (6,7 millones de euros), instalaciones mecánicas (6,5 millones) y ejecución de acabados (19,4 millones)-, lo que supondrá una inversión que superará los 30 millones de euros.

Son tiempos de penurias económicas y recortes presupuestarios, pero ello no es óbice para que la sociedad San Mames Barria vaya cumpliendo con su plan financiero -el Athletic aportará 37 millones, de los cuales diez proceden de la plusvalía obtenida por la permuta de los terrenos del actual San Mamés-, pese a la demora de las partidas comprometidas por el Gobierno López, que permite la solvencia necesaria para que las obras del estadio no sufran parón alguno, otro síntoma que favorece en los nuevos cálculos para consumar la apertura de la futura joya de la corona, como así lo denominó hace tres años el diputado general de Bizkaia, José Luis Bilbao.

Una obra de semejante calibre está sometida a la tiranía de los elementos, que pueden volverse en contra de ella. En caso de no que no suceda ningún percance que retrase los plazos, la sociedad San Mames Barria maneja un calendario que puede sonar hasta atrevido, pero avalado por los especialistas en este tipo de construcciones. El nuevo estadio se inauguraría en septiembre con tres cuartas partes de su aforo operativo, mientras que el último tramo va asociado al derribo del actual campo, que a finales de 2013 cumpliría cien años de servicio ininterrumpido al Athletic.

Fuente: web