miércoles, 13 de octubre de 2010

El Athletic creará las modalidades de socio infantil y juvenil para renovar la masa social

LAS DIFERENTES FORMAS DE AFILIACIÓN EN EL CLUB TRAERÁN CONSIGO DISTINTAS OBLIGACIONES Y PRESTACIONES

ANER GONDRA




En los despachos del Athletic hay varias personas que se exprimen la cabeza en esa interminable y complicada labor que es asegurar el futuro de Lezama, de la factoría de jugadores. La maquinaria rojiblanca no puede permitirse un solo descanso, ni una sola pausa para especular. La supervivencia del club depende de cada remesa de jugadores. Es imposible concebir el Athletic sin tener asegurado el empuje de las siguientes generaciones. Pero el futuro del club también lo sustentan otros factores vitales que escapan de lo deportivo y que hay que cuidar y mimar igualmente.
En los últimos años es indiscutible el dominio en el terreno de juego de equipos como el Barcelona o el Real Madrid, que cada año se sacan de la manga un fichaje más mediático que el anterior, de más relumbrón, imprescindible en el terreno de juego pero también en otros aspectos del fútbol moderno. El asedio mediático y el bombardeo informativo de los dos gigantes del fútbol calan hasta los huesos en los más jóvenes. Los niños son una esponja que perciben en los anuncios, en videojuegos y en la televisión el tirón de las grandes estrellas. En los últimos tiempos es difícil inculcar en los niños el sentimiento Athletic. No cabe duda de que una de las fórmulas más eficaces para convertir a alguien en un aficionado rojiblanco para el resto de su vida es llevarlo una sola vez a San Mamés. A tierra santa. No falla y, menos, si el debutante en La Catedral es un niño. El ambiente, el ruido, la comunión entre equipo y afición... Son cientos de detalles que hacen que la conversión sea instantánea. Pero hoy en día no es fácil poder llevar a alguien a San Mamés y menos en los grandes partidos, en los que se pone la piel de gallina. El estadio bilbaino se ha quedado pequeño y son pocas las localidades que salen a la venta para las grandes ocasiones. Está además el difícil y largo proceso para hacerse socio del club, un estatus que económicamente no está al alcance de todos los bolsillos.
La directiva presidida por Fernando García Macua es consciente de ello y se ha puesto manos a la obra para encontrar la manera de seguir alimentando la afición del Athletic. Si año tras año nuevos jugadores entran en las categorías inferiores de Lezama, en las butacas de San Mamés también deben ir acomodándose nuevos nombres propios que tomen el relevo en la difícil y sacrificada tarea de animar al equipo.
REFORMA DE ESTATUTOS El club está inmerso en una etapa muy importante. En los próximos años la entidad de Ibaigane va a afrontar el que posiblemente sea el punto de inflexión que marcará el devenir de la entidad en las próximas décadas. El nuevo estadio será el esqueleto que sujete a un club del siglo XXI. Dejar atrás el viejo San Mamés abrirá un abanico de posibilidades que ahora son inviables en un campo místico pero arcaico. El club, sin separarse de su filosofía, sino más bien todo lo contrario, ha abierto un proceso de reforma estatutaria que acomode el espíritu y la estructura del Athletic a las demandas de los tiempos que corren.
Uno de los proyectos en los que trabaja la actual directiva consiste en una innovación que rompería con un aspecto que no había variado antes en toda la historia del club. Está estudiando la posibilidad de crear diferentes tipos de socios. En la actualidad, los 35.321 socios del Athletic atienden al mismo perfil. Son muy pocos los factores que diferencian a unos socios de otros, tan sólo, por ejemplo, la diferente localidad que cada uno ocupe en San Mamés, que influye en el precio a pagar en cada ejercicio. La antigüedad como socio influye a la hora de poder acceder a ciertos privilegios como, por ejemplo, convertirse en socio compromisario. Pero aún así, todos los socios del Athletic cuentan hoy en día con los mismos derechos y obligaciones.
Lo que ahora propone la directiva es la creación de dos nuevas figuras: la de socio infantil y la de socio juvenil. Los términos que definirán a estas dos nuevas modalidades de socios están todavía por decidir, de ello se encargará en su momento la comisión de reforma de los estatutos.
La idea es, básicamente, que se divida la masa social en tres bloques según su edad. De esta manera, cada uno de los tres escalones tendría diferentes características. La fundamental residiría en el precio de la cuota, lo que facilitaría el acceso al club de las nuevas generaciones, bien niños, menores de edad, o adolescentes y jóvenes que no pueden acceder tan alegremente al coste que supone hacerse socio del Athletic.
Obviamente, el estar en los diferentes grupos de socios supondría también variaciones en el tipo de contraprestaciones a las que tendría derecho cada socio. Ahí entrarían en juego aspectos como el derecho a entrar gratis en Lezama, tener derecho a voto, acceso a determinados servicios, poder optar a ser socio compromisario, directivo, etcétera.
CAMPAÑA DE CAPTACIÓN Todas estas novedades y facilidades para acceder a la masa social del Athletic irán llegando paralelamente a la construcción del nuevo San Mamés y a las campañas de captación de nuevos socios que en poco tiempo iniciará el Athletic, eso sí, siempre que la comisión para la reforma de estatutos pueda proseguir con su trabajo, ya que actualmente se encuentra en punto muerto.
Todas estas innovaciones son un paso más dentro del plan de la junta directiva para alcanzar los guarismos que se han marcado como objetivo en la captación de socios. 4.500 son los que cubrirán la parte del estadio que le corresponde pagar al Athletic y 9.000 son los que aspiran a conseguir desde Ibaigane. Todos ellos ayudarán a dar colorido a las nuevas gradas, pero qué duda cabe de que son los más jóvenes quienes más animarán con sus gargantas.

Fuente: www.deia.com