sábado, 29 de mayo de 2010

Una idea para San Mamés



Desde hace casi un siglo, San Mamés ha despertado la inquietud profesional de muchos arquitectos. El viejo estadio rojiblanco ha sido objeto de un buen número de ampliaciones y de varios intentos de sustitución que han dado lugar a proyectos o anteproyectos que, finalmente, han quedado en los cajones de la mesa de trabajo de sus autores. Algunos de ellos, por cierto, tan reputados como sir Norman Foster o Santiago Calatrava. Con todas esas maquetas y planos se podría montar una bonita exposición en el museo del Athletic. La inminente construcción del nuevo San Mamés, un proyecto del arquitecto César Azkarate de la ingeniería IDOM, obligaba a pensar que el viejo estadio rojiblanco estaba más que amortizado y que ya no podía despertar ningún interés entre los profesionales del sector de la construcción.

Montaje que recrea la colocación de un tercer anfiteatro de madera
sobre las actuales tribunas de San Mamés.
Pues bien, estábamos equivocados. En colaboración con la empresa guipuzcoana Holtza, una de las firmas punteras en Europa en la construcción de estructuras de madera, una promotora bilbaína acaba de desarrollar un proyecto de lo más singular. Se trata de ampliar el actual San Mamés con una tribuna provisional y desmontable que se extendería, en forma de U, por encima de las tribunas Principal, Norte y Sur. Este nuevo anfiteatro, que obligaría a levantar el arco de San Mamés, aumentaría en un mínimo de 12.000 localidades el actual aforo de La Catedral. Ello permitiría el ingreso como socios de todos aquellos aficionados del Athletic que se encuentran actualmente en lista de espera y que, muy probablemente, no podrán acceder a su soñada localidad hasta que se termine la construcción del nuevo estadio.

A partir de esta descripción general del proyecto, las preguntas surgen en cascada. A todas ellas responde con ilusión el empresario bilbaíno Ignacio Elorduy, uno de los impulsores de este plan de ampliación y un rojiblanco de toda la vida. Un solo dato: es hijo de Juan Elorduy, aquel estudiante de Ingeniería que, hace ya un siglo, se trajo de Inglaterra las camisetas rojiblancas que, desde entonces, viste el Athletic. El primer interrogante tiene que ver con la seguridad de esa gran tribuna en forma de U. Según Elorduy, el tema no tiene discusión. «La tecnología de Holtza es de primer nivel europeo. Nosotros hemos trabajado con ellos en la construcción de la plaza de toros de Arnedo y en las nuevas piscinas de Durango. Trabajan con una patente italiana que es la mejor que hay en el mundo para tribunas provisionales de madera. Nuestra idea, de hecho, es ofrecer este tipo de equipamientos a muchos equipos de fútbol. La seguridad y comodidad de los nuevos socios sería total, la misma que tienen ahora», explica.

El segundo interrogante tiene que ver con la rentabilidad. ¿Compensa al Athletic meterse en un fregado semejante para poner un equipamiento que sólo tendría utilidad mientras dure la construcción del nuevo San Mamés? Elorduy y su equipo han hecho números y aseguran que sí, siempre y cuando la tribuna provisional se mantenga un mínimo de cinco temporadas. «No sabemos qué plazo de ejecución va a tener el nuevo San Mamés. Si son cinco años y si, desde el primero, lo ocupamos con 12.000 nuevos socios o abonados, la rentabilidad es segura. Hemos calculado que el alquiler de esa tribuna de madera le costaría al Athletic 32 millones de euros y que por las cuotas ingresaría en ese tiempo 41 millones. Hablamos, pues, de un beneficio de 9 millones, casi 2 por año. Y sin exponer nada. El Athletic sólo tiene que poner los nuevos socios. Lo demás es cosa nuestra», indica el promotor.

Dificultad constructiva
El tercer interrogante se refiere al propio proceso constructivo, que según la promotora bilbaína se prolongaría entre cinco y seis meses. La principal dificultad técnica, por supuesto, sería la de levantar el arco de San Mamés, una obra que, llegado el caso, llevaría a cabo una empresa de ingeniería de primer nivel. «Nuestra idea sería comenzar a intervenir cuando falten un par de meses para que termine la próxima Liga. Ahí tendríamos que empezar, en el exterior del estadio, con las cimentaciones para las sujeciones de la nueva tribuna. Y luego terminaríamos la obra en los tres meses de verano, de forma que el Athletic podría comenzar la temporada 2011-12 con un campo de 52.000 personas», dice Elorduy.

Los promotores tienen previsto ponerse en contacto en las próximas semanas -en cuanto tengan ya cerrado todo el proyecto y el plan de financiación- con los socios de la sociedad San Mamés Barria -Athletic, Gobierno vasco, Diputación, Ayuntamiento y BBK- para exponerles su trabajo. «Somos conscientes de que este proyecto puede sorprender a mucha gente y que un año de elecciones quizá no sea el mejor momento para plantear este tipo de actuaciones, pero lo hacemos por amor al Athletic y desde la convicción sincera de que puede ser una cosa muy bonita para el club», afirma el empresario bilbaíno.


Fuente: El Correo