martes, 4 de mayo de 2010

El Ayuntamiento despeja su entrada en San Mamés Barria con la licencia de derribo

La demolición y desescombro de los cimientos de la Feria de Muestras es el último paso antes de levantar el nuevo estadio 

04.05.10 - 02:42 - SOLANGE VÁZQUEZ | BILBAO



El Ayuntamiento ya ha dado el visto bueno a los últimos derribos para acondicionar el terreno que acogerá el nuevo San Mamés. Los trabajos de demolición de los cimientos de la antigua Feria de Muestras y el desescombro de la zona disponen desde ayer de licencia municipal, con lo que podrían empezar de forma inminente. Hasta ahora, se habían retirado los elementos constructivos visibles -una actuación que arrancó en 2007- y a partir de este momento se eliminarán los últimos restos del viejo equipamiento que aún permanecen bajo el suelo. Esta fase, que debe iniciarse antes de seis meses, no sólo resulta clave porque supone el broche a las obras previas a la edificación del campo rojiblanco: su importancia para el Consistorio radica en su carácter de pasaporte para entrar en la sociedad que levantará el estadio, San Mamés Barria, donde a día de hoy sólo están presentes el Athletic, la Diputación y la BBK.
Según explicaron portavoces del área municipal de Urbanismo, dirigida por Ezker Batua, la licencia prohíbe de forma expresa el uso de explosivos para la demolición, que deberá realizarse de forma mecánica. Y no es el único condicionante: las excavaciones para eliminar los cimientos no podrán tener una profundidad superior a dos o tres metros, ya que en el subsuelo de la zona está el metro y el colector de aguas del Nervión-Ibaizabal, que se encuentran a unos 30 metros. De hecho, debido a estas infraestructuras, ha sido necesario pedir autorizaciones al Consorcio de Transportes y al de Aguas.
«Se exigía cierta 'superficialidad' para que no se tocasen cosas que no se tienen que tocar. Según determinaron los estudios previos, era factible hacer las obras sin recurrir a voladuras», precisó ayer Julia Madrazo, concejal de Urbanismo, quien insistió en que la autorización municipal recoge un amplio abanico de disposiciones para evitar riesgos derivados de las obras.
Así, se pide a la adjudicataria del proyecto que extreme las medidas para que las fincas colindantes no sufran daños colaterales, como una merma de la salubridad o de seguridad. En su catálogo de requisitos, el Consistorio contempla la realización de inspecciones periódicas, refuerzos estructurales y de las medianeras que queden al descubierto y la reparación de redes de servicio o infraestructuras que puedan sufrir daños durante la ejecución. Y, a fin de evitar molestias al vecindario, se estipula un férreo control del transporte de tierras y escombros en camiones, además de la habilitación de un sistema de riego que minimice la polvareda. También se prohibirá depositar o almacenar materiales fuera del recinto de la obra, salvo que se disponga de un permiso especial.
Plazo máximo de dos años
Entre las condiciones marcadas en la licencia de obras, se especifica también que el coste de los trabajos será de unos 700.000 euros y que el plazo máximo para dejar la parcela totalmente lista, de modo que se pueda iniciar la construcción del complejo deportivo, es de dos años. Un periodo de tiempo que, según fuentes cercanas al proyecto, no tiene visos de agotarse, ya que se prevé que los trabajos arranquen y se desarrollen con rapidez debido al notable interés de todas las partes.
Tras este «importante y necesario paso» para avanzar en el proyecto, Madrazo explicó que su área deberá otorgar más tarde la licencia de obras para que el nuevo San Mamés vaya tomando forma y reclamando su sitio en la geografía bilbaína. Un trámite que no tiene por qué demorarse hasta la finalización del desescombro del solar de la vieja Feria de Muestras. «Los trabajos de esta fase se pueden realizar mientras se avanza con el papeleo para la licencia de obras», argumentó.

Fuente: El Correo