jueves, 29 de octubre de 2009

La Diputación califica de «ocurrencia» la propuesta del polideportivo en San Mamés

El alcalde y el resto de los grupos municipales muestran su apoyo a la idea lanzada por EB El Gobierno aprecia «una contradicción» en Azkuna tras cuestionar el uso público del estadio


T. ABAJO / J. ORTIZ DE LAZKANO.-

«Hemos chutado el balón y la pelota ahora está en juego». Así definió ayer la teniente de alcalde del Ayuntamiento de Bilbao, Julia Madrazo, su propuesta de incorporar un polideportivo al nuevo estadio de San Mamés. Y, a juzgar por las primeras reacciones, hay partido. La idea lanzada por Bilbao Kirolak, que parte del compromiso de «no encarecer ni retrasar» las obras del campo, cuenta con el apoyo de todos los grupos políticos municipales y ha recibido distinta acogida en las otras instituciones implicadas. El Gobierno vasco la ve razonable, aunque se expresa con cautela, y la Diputación la considera una «ocurrencia».

La iniciativa pretende conciliar las necesidades de la ciudad con la garantía de un uso público para el estadio, un asunto que no deja de crear polémica. «Estábamos metidos en un laberinto, escuchando palabras huecas», resumió la delegada de Urbanismo, que compareció junto al concejal de Deportes, Jon Sustatxa, para explicar su planteamiento. Ambos garantizaron la viabilidad «técnica y económica» del proyecto tras haber consultado con la ingeniería Idom, responsable del diseño del coliseo. El equipamiento ocuparía 2.500 metros cuadrados y contaría con dos piscinas, gimnasio y salas polivalentes.

La propuesta lleva el sello de Ezker Batua pero no es exclusiva de este grupo político, que la ha compartido, en primer lugar, con su socio de gobierno. «Estoy de acuerdo a grandes rasgos», afirmó ayer el alcalde en un acto público, sin olvidar que falta mucho recorrido en el terreno de juego. «El polideportivo de San Mamés lo podremos hacer si están de acuerdo el Athletic y San Mamés Barria y si las condiciones del alquiler son aceptables», matizó. Además de sufragar el proyecto -tres millones de euros entre la construcción y el equipamiento-, el Ayuntamiento pagaría un canon al club por la utilización de este espacio. Aunque todavía no se ha incorporado oficialmente a San Mamés Barria, se da por segura su entrada con la aportación de once millones de euros en concepto de exención de tasas. La sociedad, en la que ya están el Athletic, la Diputación y la BBK, aguarda también la incorporación del Gobierno vasco.

«El accionariado manda»

«Es el accionariado de San Mamés Barria el que manda», recordó Azkuna. «Allí se discutirá qué es público, qué es privado y qué pintamos nosotros». El Ayuntamiento será un socio minoritario frente a las otras instituciones, que aportarán 55 millones cada una, y el club, que por el momento guarda silencio. El Gobierno vasco ha recibido la propuesta municipal con cierta sorpresa por considerar que «no es coherente» con la actitud del alcalde durante la presentación de la maqueta del nuevo campo. En aquel momento, Azkuna leyó la cartilla al Ejecutivo por su petición de incluir usos públicos en las instalaciones de San Mamés para justificar la financiación de las instituciones. «Hemos dado más metros edificables al Athletic para que saque varilla, 'money, money', dinero de los aledaños del campo», dijo.

Por ello, el Gobierno cree que incurre «en una contradicción» al ser la primera institución que reclama parte de ese espacio. Más allá de las formas, al Gabinete de Patxi López no le suena mal la idea del polideportivo, que encaja en su defensa del uso público del estadio, aunque esperará a analizar «la viabilidad técnica y económica de esta propuesta y de otras que puedan presentarse» antes de pronunciarse de forma oficial. Mientras tanto, un portavoz de la Diputación, peso pesado en San Mamés Barria, calificó la iniciativa como «la última ocurrencia» en la ya larga historia del nuevo San Mamés. El estadio «ya está definido y tiene marcado un plan de actuaciones», añadió.

La concejala Julia Madrazo ha pedido a las autoridades forales «que expliquen y razonen por qué no les gusta el proyecto; si no lo hacen, pensaremos que es una cuestión de celos políticos porque ellos no han sido los promotores de la idea. Hemos dado con la llave que desbloquea la polémica». La controversia entre partidos, en todo caso, no ha cruzado las puertas del Ayuntamiento. Los portavoces de PSE y PP brindaron una favorable acogida al proyecto deportivo, que según las estimaciones de Bilbao Kirolak contaría con 1.500 usuarios al día. No sólo vecinos de la villa, porque la entidad tiene un acuerdo con la UPV para ofrecer descuentos a los estudiantes y está dispuesta a firmar otro con el Athletic. Esta actividad «daría vida al estadio» más allá de los días de partido, argumentan.

El club guarda silencio sobre la iniciativa municipal


«El estadio es compatible con otro tipo de usos, como los públicos». Esta frase, lanzada por Fernando García Macua, presidente del Athletic, en la asamblea de compromisarios del lunes resume la filosofía con la que el club aborda las negociaciones abiertas con Ayuntamiento, Diputación y Gobierno vasco sobre la utilización de los espacios que genere el nuevo San Mamés.

A partir de ahí, trabajo en silencio. Por eso ningún miembro de la junta quiso salir ayer a valorar la exclusiva de EL CORREO en la que se desvela que el Ayuntamiento de Bilbao plantea un polideportivo en el nuevo San Mamés para garantizar su uso público. La concejala de Urbanismo y teniente de alcalde, Julia Madrazo, de EB, declaró a este periódico que el proyecto «suena bien» a la junta directiva del Athletic.

García Macua declinó valorar el proyecto con el argumento de que en este momento el club debe trabajar de forma discreta y sólo cuando haya planes cerrados darlos a conocer a la opinión pública. Una fuente de la junta indicó ayer a este periódico que «la mejor base que tenemos para alcanzar un resultado productivo es mantener el secreto de lo que estudiamos».