viernes, 30 de octubre de 2009

El Gobierno señala al diputado general como el último escollo para entrar en San Mamés Barria

Celebra «el cambio de postura» del Ayuntamiento y emplaza a José Luis Bilbao a sumarse a la defensa de un aprovechamiento público del estadioAdvierte de que cualquier idea tendrá que contar con «el permiso del club»

JOSU GARCIA.-

El Gobierno vasco lanzó ayer un contundente mensaje a José Luis Bilbao, al que señaló como el último escollo para que la Administración autonómica se sume a la sociedad que promoverá el nuevo estadio del Athletic, con una aportación de 55 millones de euros. El Ejecutivo de Patxi López destacó que no tiene «ningún conflicto» con el club, al que «para nada» cuestiona su derecho a disponer del terreno de juego. Tampoco con el Ayuntamiento, que en los últimos días ha defendido la necesidad de que el campo tenga un uso público, tal y como ha exigido «desde el principio» el lehendakari para formar parte de San Mamés Barria. A su juicio, la única piedra en el camino es la actitud del diputado general y su insistencia en que el futuro complejo rojiblanco sea gestionado «en todo su conjunto y en exclusiva» por Ibaigane.

«Le pedimos que deje de dar bocinazos y titulares de prensa y se sume al carro de la racionalidad, porque el aprovechamiento público del estadio es lo mejor para los socios y también para los ciudadanos», aseguró a EL CORREO Manuel Salinero, secretario general de la Lehendakaritza. El alto cargo -fue el enviado de López a la presentación de la maqueta del recinto deportivo- acusó a Bilbao de haber convertido el proyecto en «una batalla política, de la que quiere sacar tajada».

Salinero le instó a «reflexionar» y advirtió de que «sería imperdonable» que el estadio se destinara a una actividad exclusivamente privada cuando se va a invertir una suma «muy fuerte» de dinero público. Levantar la nueva 'catedral' supondrá un desembolso de 175 millones de euros, de los que 125 procederían de instituciones públicas.

El secretario general de la Lehendakaritza retrató la, en su opinión, «soledad» en la que se ha sumido el diputado general. «Hasta Azkuna, aunque haya caído en una contradicción, ya que primero dijo que había que dar 'varilla' al club, se ha dado cuenta de que ese planteamiento de lo privado es insostenible», manifestó en alusión al visto bueno del alcalde a la idea de EB, su socio de gobierno, de abrir un polideportivo municipal en el recinto.

El responsable del Gobierno vasco celebró este «cambio de postura». «Le doy la bienvenida a Azkuna, y también a los ediles de Ezker Batua, al grupo de los que pensamos que hay que garantizar un uso público del nuevo San Mamés», se congratuló. Salinero reconoció «la sorpresa» que le ha supuesto la actitud del diputado. «Ha dicho frases terribles e incomprensibles». A su juicio, no es de recibo que quiera «regalar a una entidad privada el uso de unas instalaciones que hemos pagado todos; tendrá que explicar a los vizcaínos a cambio de qué va a entregar ese dinero».

Racionalidad

Con todo, Salinero dejó abierta la puerta a la esperanza: «Espero que José Luis Bilbao regrese al redil de la racionalidad». Tan pronto como así sea, avanzó, el Gobierno vasco está dispuesto a sentarse en San Mamés Barria y discutir «con discreción» en el seno de esta entidad las posibles propuestas para «asegurar que la inversión de las instituciones revierta en los ciudadanos».

«Hay varias iniciativas -admitió Salinero-. Una de ellas es la del polideportivo, no digo que sea buena o mala, es una más y estamos preparados para estudiarla y debatirla, pero donde corresponde», aclaró. A su entender, las declaraciones de Bilbao en las que calificaba la propuesta lanzada por EB de «ocurrencia» son «una descortesía».

Respecto a algunas voces que tachaban al Ejecutivo autonómico de haber «improvisado» y «cambiado de criterio» en este asunto, el alto cargo del Ejecutivo de López negó que haya sido así: «No hemos movido un ápice nuestro planteamiento inicial y, al ser los últimos en llegar, como nos critica Bilbao, tenemos las manos libres para estudiar detalladamente el proyecto y decidir si lo apoyamos, cosa que Ibarretxe no hizo, o no», advirtió.