martes, 8 de septiembre de 2009

San Mamés: Otro capítulo del culebrón

El inicio de las obras del nuevo San Mamés se retrasará de tres a seis meses más

La concejala Julia Madrazo dice que falta "la tramitación administrativa y urbanística"


El culebrón del nuevo San Mamés parece no tener fin. Su construcción registrará otro retraso más, al no ser posible el comienzo de las obras hasta que se apruebe un Plan de Actuación Urbanizadora y un Proyecto de Urbanización, un proceso que según la concejala del Ayuntamiento de Bilbao, Julia Madrazo, tardará "entre tres y seis meses".

La edil explicó ayer los tres Estudios de Detalle del área de San Mamés, referido al acceso a los aparcamientos y el área equipamental del campo, tanto para albergar el nuevo estadio de fútbol como la Escuela de Ingeniería de la Universidad de País Vasco (EHU-UPV), y que serán aprobados en el pleno extraordinario de hoy. Se dará vía libre de forma definitiva al estudio de la parcela destinada a albergar el nuevo campo del Athletic, cuyo aforo se reducirá "en unas 5.000 personas", pasando "de 58.000 a 53.000", lo que provocará que varíe "un poco la forma del campo, que pasa a ser ovalada", según confirmó la concejala bilbaína. "Al reducirse la parcela y desaparecer el tercer anillo, que era el más dificultoso, técnica y económicamente, se ganan casi 1.000 metros más para espacio público", añadió Madrazo.

La responsable del Área de Urbanismo del Consistorio adelantó los motivos por los que, de momento, sólo se podrá iniciar la construcción del edificio de la UPV y no los demás, San Mamés incluido: "El Estudio de Detalle nos permite concretar ya y dar el pistoletazo de salida para que esto sea una realidad. La UPV puede empezar ya porque es un edificio que se considera dotacional y, por lo tanto, no depende de nuevos planes, pero el resto de los edificios, como San Mamés, necesitan de un Plan de Actuación Urbanizadora y un Proyecto de Urbanización, que tardará entre tres y seis meses. Falta la tramitación administrativa y urbanística".

Asimismo, Madrazo explicó que se han incluido en el proyecto de urbanización de la zona las "alegaciones" presentadas por los vecinos de Olabeaga para evitar que la nueva zona de San Mamés se convierta en un "tapón visual" y permitir que este barrio pueda conectarse con el Ensanche mediante un recorrido peatonal. "Tanto el Athletic como San Mamés Barria se han manifestado absolutamente abiertos a estas alegaciones", aseguró.

De esta forma, los planes del club bilbaíno vuelven a sufrir un nuevo revés. Desde que el 23 de marzo de 2007 la asamblea de socios compromisarios diera, en una convocatoria extraordinaria, luz verde al nuevo San Mamés, cuya maqueta inicial había sido presentada en sociedad 17 días antes por la entonces presidenta rojiblanca, Ana Urkijo, el diputado general de Bizkaia, José Luis Bilbao y el anterior máximo mandatario de la BBK, Xabier de Irala, el proyecto para erigir el estadio del futuro se ha ido complicando de forma paulatina, con lo que el retraso en los plazos es cada vez más considerable.

Hubo demasiado optimismo

En aquel primer acto ya se pecó de exceso de optimismo, puesto que se apuntó que la primera piedra se colocaría en enero o febrero de 2008, que la adjudicación de la construcción del estadio tendría lugar hacia mayo o junio de 2008, que las dos tribunas y el fondo oeste estarían levantadas en diciembre de 2010 y que en enero de 2012 el nuevo San Mamés estaría terminado.

Después de la llegada a Ibaigane de la junta directiva encabezada por Fernando García Macua, las líneas maestras del proyecto original fueron modificadas. Así, hace menos de un año, el 8 de octubre de 2008, los socios compromisarios conocieron en la Asamblea General Ordinaria por boca del contador de la Junta, Juan Antonio Zarate, que la primera piedra del futuro campo sería colocada el pasado mes de mayo, algo que no ha ocurrido. Además, adelantó que, merced a un acuerdo que se había cerrado con el Ayuntamiento, el estadio tendría 3.000 localidades más de las 55.000 diseñadas en el proyecto inicial y pasaría a un aforo de 58.000 localidades.

Unos meses más tarde, la ingeniería Idom, encargada desde el inicio de redactar el proyecto de ejecución y dirección de obra, presentó al club las estimaciones presupuestarias del proyecto del nuevo estadio rojiblanco, 58.000 espectadores y en torno a 235 millones de presupuesto, lo que hizo saltar las alarmas en el seno de la entidad rojiblanca. Idom recibió entonces la consigna de rebajar gastos y el pasado mes de junio aportó un nuevo plan, en el que el aforo quedaba reducido a 53.000 espectadores y el coste final de la operación bajaba a 175 millones.

La reducción de gastos afectaba a todas las áreas del campo, pero sobre todo llegaba a través de la desaparición del que iba a ser uno de los principales símbolos del estadio, la iluminación exterior. El plan original hablaba de que iba a ser un espectáculo en los partidos nocturnos, ya que parte de las urnas acristaladas exteriores emitirían una potente luz roja que haría juego con el tono blanco de la cubierta. Y en caso de que hubiera un gol de los leones, varios focos parpadearían hacia el exterior para celebrarlo.

A pesar de los recortes, el nuevo San Mamés se mantendrá como un estadio cinco estrellas, requisito de la UEFA para acoger partidos internacionales. En el recinto habrá un amplio equipamiento, con tienda, museo, zona de palcos, oficinas, restaurante, cuatro vestuarios y un parking subterráneo con para servicios.

Lo peor es que las previsiones que hablaban de que se podrían iniciar las obras antes de fin de año ya son historia y parece que será en 2010 cuando arranque la construcción. En principio, para 2014 debería estar terminada la edificación del nuevo estadio, pero al paso que van las cosas nadie es capaz de asegurarlo

Fuente: www.deia.com