domingo, 13 de septiembre de 2009

El Athletic presentará al Gobierno un estudio que avala la rentabilidad del nuevo San Mamés

Macua se reunirá la próxima semana con el lehendakari para atar el apoyo financiero del Ejecutivo autónomo Basagoiti dice que el estadio tendrá «un impacto positivo»


ROBERT BASIC.-

Todo está preparado para el encuentro entre los directivos del Athletic y el lehendakari. Sobre la mesa, el proyecto de construcción del nuevo San Mamés. Las agendas de las dos instituciones han quedado sincronizadas y, salvo contratiempos de última hora, Fernando García Macua se reunirá la próxima semana con Patxi López para ultimar los detalles relativos a la financiación del futuro campo; es decir, atar la participación del Gobierno vasco en la sociedad impulsora de la iniciativa y garantizar la aportación de 50 millones de euros para cuadrar el presupuesto de la obra. Ibaigane acudirá a la cita con un estudio de impacto económico que demostrará, según fuentes consultadas, la rentabilidad de la inversión.

Parece que las posturas entre las dos instituciones están cada vez más cercanas y ahora queda trazar la hoja de ruta para definir los plazos y convertir en realidad la idea del nuevo San Mamés. El Gobierno vasco ha mantenido el proyecto en el cajón durante meses, en consonancia con la actitud mantenida por la administración Ibarretxe, pero la operación se ha desbloqueado y en el Athletic se muestran muy optimistas a raíz de los últimos movimientos del Ejecutivo autónomo. Después de que el líder del PP vasco, Antonio Basagoiti, amenazara con bloquear los Presupuestos del próximo ejercicios si faltase el apoyo financiero del lehendakari, el consejero de Hacienda, Carlos Aguirre, avanzó que en 2010 se aportará una «pequeña» cantidad de dinero para la futura 'Catedral'. Un gesto inequívoco que anuncia cambio de tendencia en la postura gubernamental.

El Athletic ya encargó hace tiempo la confección de un estudio de impacto económico de San Mamés Barria. Las cifras demuestran que la infraestructura será rentable y que los inversores -el propio club, la Diputación de Vizcaya, el Ayuntamiento de Bilbao y, salvo sorpresa mayúscula, el Gobierno vasco- harán bien en aportar dinero para un proyecto sin amenaza de déficit. Antonio Basagoiti saludó ayer la decisión del Ejecutivo autónomo de sumarse a la iniciativa -todavía por concretar- y catalogó de «positiva» la intención de destinar una partida para el nuevo campo. «Eso supone que se están planteando su implicación en el futuro San Mamés», subrayó el presidente del PP vasco en una conversación con este periódico.

El líder popular, que pidió al Gobierno vasco que «deje de esconderse» y cofinancie la construcción del campo, aclaró que «no quiero lanzar órdagos a nadie, sino incidir en la sensatez del proyecto». El estadio, en su opinión, «tendrá un impacto positivo» y conllevará un claro «beneficio social». «No se trata de subvencionar al Athletic ni de pagar las nóminas de Muniain y Llorente, sino de apostar por una infraestructura que se quedará». En este punto recordó que «todas las inversiones» del Ejecutivo autónomo «son deficitarias» porque requieren partidas extra para su mantenimiento. «Pero esto no ocurrirá con San Mamés».

Mendizorroza y Anoeta

Basagoiti quiso contestar a Idoia Mendia, portavoz del Gobierno, que instó a los populares a que expliquen en Álava y Guipúzcoa «la necesidad de construir el campo». La respuesta no tardó en llegar: «Le diría a la consejera que no es bueno hacer provincianismo en Euskadi, tocar los sentimientos de la gente. Le recomiendo que se documente. Cuando los socialistas gobernaban en 1993 pagaron la mitad de Anoeta y, en 1998, el 28% de Mendizorroza».

El Ejecutivo ha subrayado siempre el carácter «privado» de San Mamés para justificar sus reticencias de financiar el campo. «Se engañan», aclara Basagoiti. «El Gobierno sería el propietario de una parte del estadio, cosa que no ocurre con Mendizorroza. Tendríamos una infraestructura que entraría en el circuito de los grandes eventos -Mundial, macroconciertos- y sería muy beneficioso para el sector hostelero».