viernes, 3 de julio de 2009

La negativa de López a cofinanciar el nuevo San Mamés retrasa 6.000 empleos

Diputación de Bizkaia, BBK y Athletic continúan "a la espera" de la incorporación del Gobierno vasco


Asier Diez Mon

BILBAO. Mientras el maltrecho mercado laboral endereza su errático rumbo a golpe del empleo con fecha de caducidad, en algunos casos de semanas, generado por las obras municipales financiadas por los planes E del Ejecutivo español; la negativa del Gobierno de Patxi López a aportar dinero a la construcción del nuevo San Mamés retrasa una actividad que nutrirá a 6.000 puestos de trabajo durante cinco años. Algunos de esos empleos será de nueva creación, otros tendrán continuidad, que es mucho en medio del vendaval de la crisis. Pero también hay empresas que pueden evitar entrar en una dinámica de despidos si participan en la infraestructura.

DEIA ha tenido acceso al informe de impacto económico de Idom, la ingeniería que ha diseñado el proyecto. Unas 1.300 personas trabajarán en el campo durante la construcción. Las empresas suministradoras tendrán carga de trabajo para cerca de 4.700 empleados. También hay que sumar los puestos de las actuaciones que se acometerán en el nuevo conjunto urbanístico que se desarrollará en la zona -estadio, adecuación de los accesos y nuevo Campus Tecnológico de la UPV-. Sólo uno de los tres edificios previstos en la instalación universitaria puede empezar a construirse antes de que la finalización del campo. Todo el conjunto acumula ya retraso: dos años el estadio y uno el campus.

El mes pasado el diputado general de Bizkaia, José Luis Bilbao, junto a otras cuestiones, reclamó en una reunión con el lehendakari que el Ejecutivo autónomo aporte 55 millones de euros al proyecto. Aunque la duración prevista para el proyecto es de cinco años, el plazo de pago es ampliable, por lo que las cuotas anuales pueden situarse por debajo de los diez millones. BBK y Diputación sumarían otros 55 millones cada uno y el Athletic completará con diez millones el presupuesto.

No ha habido respuesta oficial hasta ahora. Sí manifestaciones por parte del miembros del Gobierno y del partido socialista señalando que no se trata de una prioridad. Un mensaje que reduce el impacto de la obra al resultado final: un campo de fútbol para un club privado y sus socios, obviando en definitiva la vertiente económica. Para demostrar la urgencia de la obra, el PSE ha solicitado la presentación de un plan de repercusión laboral similar al que ha elaborado Idom, cuyos datos son esclarecedores.

Las tres instituciones que forman parte hoy de la sociedad San Mames Barria continúan "a la espera de la incorporación del Gobierno vasco" al proyecto, afirman fuentes de ese núcleo. Sin embargo, el diputado vizcaino ya expresó tras el encuentro con el lehendakari su intención de poner en marcha las obras -el presupuesto foral, aprobado por PNV y PSE, contempla una partida de diez millones para 2009- con o sin la participación de Lakua. En ese caso, la construcción arrancará después del verano con la intención de alumbrar el nuevo estadio en 2014.



Fuente: www.deia.com