sábado, 23 de mayo de 2009

El ejemplo de San Mamés

Columna en el diario Huelva Información ante el decisivo partido que disputa hoy el Recreativo. Una vez más, San Mamés de ejemplo.


Antonio / Carrasco | Actualizado 23.05.2009 - 01:00

SE acerca la hora. Esa última final a la que debería aferrarse el Decano como último clavo ardiendo. Pero no es así. El ambiente es el de un ajuste de cuentas prematuro. El ánimo es el de un equipo ya entregado. Tanto es así que hay quien incluso suspirará aliviado si se ve fuera del once o de la lista. El chaparrón será encima para los que den la cara, y para alguno que no estará porque de darla de verdad se la rompieron.

Las opiniones son todas legítimas siempre que partan desde el respeto. El aficionado tiene todo el derecho del mundo a expresar libremente su opinión durante el choque contra el Racing. No estar enfadado por la Liga y posible descenso sería de una indolencia preocupante. Esta plantilla se confeccionó para salvarse. La permanencia no era el objetivo, sino la obligación se llegó a decir.

Lo que queda es un suspiro. Puede que sea el último real en la categoría, pero sigue siendo un duelo de Primera con el que alimentar las escasas opciones que quedan. Es la realidad. Por pocas que haya, debe apurarlas.

El aficionado es libre de actuar como quiera, pero no estaría mal recordar el ejemplo de San Mamés hace unas campañas. El Athletic hizo la peor Liga de su historia. Llegó a la última jornada con opciones de perder la categoría por primera vez en su historia. Un drama. El público comprendió que mientras estuviera peleando se debía a la causa. Apretó ese último día como nunca y después, cuando todo terminó, volcó su ira con una bronca como hacía mucho que se sentido en San Mamés. Supo medir los tiempos. Lo necesario en cada instante, anteponiendo siempre el club y el interés general al propio impulso. Primero apurar las posibilidades, después las responsabilidades.