martes, 2 de septiembre de 2008

El incicio de las obras del nuevo San Mamés se retrasa al 2009

A PESAR DE LO INDICADO POR EL DIPUTADO GENERAL JOSE LUIS BILBAO Y EL PRESIDENTE DEL ATHLETIC JAVIER GARCÍA MACUA HACE EXCASAS FECHAS

El Correo Digital

El alcalde de Bilbao zanjó ayer la polémica iniciada hace cinco años sobre las dimensiones del futuro campo de fútbol de San Mamés, que desembocó en un encarnizado enfrentamiento con el entonces presidente del Athletic, Ignacio Ugartetxe. Iñaki Azkuna, acompañado por la concejal de Urbanismo, Julia Madrazo, avanzó que la nueva 'catedral' tendrá 10.000 metros cuadrados edificables más que la actual, de los que 2.500 se dedicarán a una balconada exterior. De esa forma, su superficie total superará los 34.600 metros cuadrados, 5.000 más de los previstos en el plan aprobado el año pasado. «Nos dijeron que necesitaban más metros y el Ayuntamiento ha sido francamente generoso con el club», destacó el máximo responsable de la Corporación, quien apuntó que el diseño inicial, en forma de elipse, pasará a ser ovoide.

Esas medidas ampliadas se acercan a las aspiraciones que el Athletic planteó en 2003 y que fueron el detonante de un bronco tira y afloja con el equipo de Gobierno local. Los metros cuadrados de las instalaciones deportivas se convirtieron en un abismo entre ambas instituciones. Entonces, el alcalde llegó a cuestionar la viabilidad económica del proyecto auspiciado por el club, que tildó de «gaseoso» y «sobredimensionado». Incluso afirmó que se había sentido presionado por la directiva rojiblanca, encabezada de forma interina por Ignacio Ugartetxe, que asumió el cargo de presidente tras la muerte de Javier Uría. A tal punto llegó la tensión que ambas partes, cuyas relaciones se vieron casi congeladas, terminaron por sellar un pacto de no agresión. Sin embargo, esta maniobra para rebajar el tono de la disputa no animó a Azkuna a acudir al derbi que se celebró en San Mamés días después de una reunión para limar asperezas: «Hay que mantener distancias», explicó.

Los motivos que han impulsado ahora al Ayuntamiento a aceptar estas modificaciones en el plan especial del área equipamental de San Mamés -y que también incluye variaciones sobre el campus tecnológico de la UPV previsto en la zona y sobre el enlace entre el Ensanche y Olabeaga- no quedaron claras ayer en la comparecencia del alcalde y Madrazo. Mientras la concejal de Urbanismo aludió a «razones de funcionalidad y evacuación», Azkuna deslizó que con los cambios, aprobados en la Junta de Gobierno de la Corporación el pasado miércoles, el club podría conseguir más espacio para oficinas y otros usos, lo que permitiría al equipo «ganar dinero más adelante». Precisamente, la demanda de metros por parte del Athletic para negocios extradeportivos, como un hotel, fue uno de los detonantes del desacuerdo que ambas instituciones mantuvieron en el pasado.

«Pequeños» cambios

Los responsables municipales no se extendieron sobre las causas de los ajustes. Sí explicaron, sin embargo, que la principal novedad es la reducción del abovedamiento de la parte del estadio que mirará hacia los edificios de la UPV, de forma que el paramento pasará a tener una caída prácticamente vertical. Por lo que respeta a la zona que da a Olabeaga, podrá rebasarse la envolvente máxima, mediante la construcción de voladizos. Esta modificación, junto con la ampliación de un metro de superficie en todo el contorno, ha permitido sumar 5.000 metros cuadrados de huella -casi la cuarta parte de la superficie del actual campo de fútbol- al proyecto original.

Según destacaron Azkuna y Madrazo, las últimas modificaciones del plan especial, que pese a su trascendencia calificaron de «pequeñas», suponen «el pistoletazo de salida a la gran actuación urbanística prevista en la zona». De este modo, el alcalde anunció su intención de que las modificaciones salgan adelante en el pleno de noviembre o, a más tardar, en el de enero. En este sentido, alabó el trabajo que el área de Urbanismo ha realizado en verano y explicó que, aunque todavía faltan algunos trámites antes de que empiecen las obras del nuevo San Mamés -como el proyecto de urbanización o la licencia de edificación-, el plan especial que acaba de aprobar la Junta de Gobierno «era lo más complicado», ya que requería el consenso del Consistorio, Bilbao Ría 2000, UPV y Agencia de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), partes implicadas en el proceso. A pesar de los avances, Julia Madrazo explicó que la construcción del flamante recinto aún podría tardar un año en comenzar.

Estas previsiones chocan frontalmente con la intención manifestada por el diputado general, José Luis Bilbao, de poner la primera piedra del nuevo San Mamés antes de que finalice 2008. «Esto puede hacerse dentro de la legalidad o no», espetó el alcalde, quien añadió que harían «todo lo posible para que coloquen la primera piedra a la mayor brevedad posible, pero la planificación depende del Ayuntamiento de Bilbao», recordó. Azkuna quitó hierro al asunto y manifestó que «habrá acuerdo con el diputado general y San Mamés Barria», sociedad constituida por la Diputación, la BBK y el Athletic para la construcción del estadio y de la que el Consistorio quiere formar parte, según admitió el regidor. Eso sí, quiso recalcar que no piensa gastar «ni un duro» de los presupuestos municipales en la 'catedral'. En este sentido, explicó que el Consistorio invertirá las tasas y las licencias que cobre por este plan especial en el nuevo campo.