viernes, 9 de marzo de 2007

Catedral a todo color

El nuevo San Mamés, que fue presentado ayer, lucirá hasta cuatro tonalidades diferentes: de día, de noche, cuando juegue el Athletic y cuando marque

Unai Larrea Bilbao

SENCILLAMENTE SOBERBIO. Bilbao contará a finales de 2011 o primeros de 2012 con una nueva maravilla arquitectónica a nada que el futuro campo de San Mamés se parezca al mostrado ayer, a través de maquetas, imágenes y fotomontajes, por el Athletic Club, la Diputación Foral de Bizkaia, la BBK e Idom-Acxt, la empresa encargada de diseñar el proyecto básico. DEIA ya había mostrado el pasado 22 de febrero la primera imagen del futuro coliseo rojiblanco, pero los tres socios de la sociedad "San Mames Barria", que quedó constituida al mediodía de ayer, desvelaron todos los secretos, recovecos y maravillas de un estadio que, ubicándose en el centro de Bilbao, muy pronto será considerado un "seis estrellas". No se trata, sin embargo, de una "bilbainada", sino de un proyecto que es ya una realidad y que difícilmente tendrá ya marcha atrás, salvo que la masa social del Athletic lo ordene en la Asamblea General Extraordinaria que, con el fin de aprobar la constitución y el ingreso del club en "San Mames Barria", fue convocada ayer y se celebrará el 23 de marzo, viernes, a las 19.30 horas en el Palacio Euskalduna. No parece probable que ningún socio compromisario le ponga pero alguno a un edificio que consolidará a Bilbao en la elite de la vanguardia arquitectónica mundial.

En una decisión cargada de simbolismo, el acto de ayer tuvo lugar en los vetustos bajos de la Tribuna Este de San Mamés, acondicionados para la ocasión.

Un estadio transparente

Se conocían ya muchos detalles del nuevo coliseo rojiblanco: su ubicación (ocupando terrenos del actual campo y de la vieja Feria de Muestras), su planta ovalada, su capacidad para 55.000 espectadores divididos en tres plataformas de graderíos, su elevado coste (183 millones de euros), que no sería polivalente (será únicamente un estadio de fútbol) y que carecería de un techo retráctil por lo caras y lo poco efectivas de las experiencias incorporadas en varios estadios alemanes. La imagen publicada por este periódico había ofrecido algunas pistas más, como que el edificio sería transparente, tirando a verde, y que unas enormes plataformas horizontales y rojas romperían la regularidad de la fachada exterior. Pues bien: desde ayer tenemos la certeza de que el nuevo campo de San Mamés será un estadio único, diferente, espectacular, ejemplar, envidiado. Digno de Bilbao, de Bizkaia, de Euskadi, del Athletic y de su masa social.

Según el arquitecto César Azcárate, de Idom-Acxt, el proyecto presentado ayer se asienta en tres premisas: que el nuevo campo sea un edificio vivo y cambiante y que reaccione en función de los estímulos del exterior; que sea transparente, como aporte de valor y de creación de espacios; y que tenga un cierto toque enigmático. De que San Mamés sea transparente se encargará el novedoso sistema de iluminación, inspirado en el del Allianz Arena de Munich pero también en el SkyDome de Toronto. Y es que el campo lucirá cuatro colores y ambientes diferentes, en función del momento del día y del acontecimiento. Toda su estructura estará envuelta por un sistema de iluminación que tiene cuatro estados que realzarán los colores de la entidad, lo que le dará una personalidad propia. Durante un día normal será transparente, «un reflejo de la propia actividad de la ciudad», según Azcárate; de noche, se iluminará de modo que parecerá un faro en medio de la ciudad. Los días de partido, adquirirá una gran espectacularidad al adoptar toda la fachada tonalidades rojas y blancas. Y, cuando el Athletic marque un gol, también el edificio vibrará con la afición, pues decenas de focos instalados en la fachada del edificio se encenderán como "flashes" creando un efecto de «chisporroteo», según Azcárate.

La transparencia de San Mamés será posible gracias a una piel externa confeccionada a base de escamas de cristal, lo que permitirá que el estadio sea muy ligero visualmente hablando. En su interior, una estructura metálica a modo de red sujetará las escamas y el propio edificio.

Los accesos al estadio, repartidos a lo largo de todo el perímetro, serán acristalados, transparentes. Así, desde el exterior podrá verse el interior de las instalaciones, las entrañas del estadio; y, a su vez, desde dentro podrá verse la actividad de la ciudad. Azcárate señaló que la ubicación del nuevo San Mamés será privilegiada, por localizarse en el centro de la Villa y por asomarse a la Ría. Una Ría que, por cierto, sumará un emblema más a su particular Milla de Oro, que arranca en el Puente Calatrava y las Torres Isozaki, continúa en el Museo Guggenheim, tendrá parada en la Torre de Iberdrola, prosigue en el Euskalduna Jauregia y acabará en el nuevo San Mamés.

Servicios de cultura y ocio

Azcárate también señaló que «el campo estará vivo todo el año como alternativa de ocio y cultura merced a otros servicios: un restaurante, una tienda oficial del club, un museo y un gimnasio, entre otros». Algunos de estos servicios dispondrán de azoteas, merced a espectaculares espacios rectangulares y de color rojo abiertos en la fachada y que sobresalen de la misma, creando ambientes que transmiten sensaciones. Estos servicios permitirán al Athletic Club rentabilizar la inversión y generar nuevas líneas de negocio. Entres estas últimas ha de incluirse la construcción y explotación de más de cien palcos VIP, con zonas exclusivas para uso privado con tres filas de butacas de uso reservado y área de cafetería y club social. La oferta se completa con palcos con amplios salones y salas de reuniones para uso profesional y diario.

Seis o siete plantas

El proyecto presentado ayer recoge un estadio de seis plantas, cuatro sobre el nivel del suelo y dos subterráneas, si bien estas últimas podrían ser tres. En la primera planta subterránea se habilitará un parking, que no será público, para unos mil vehículos; en la segunda, además de unas plazas de garaje, se ubicarán los vestuarios (posiblemente cuatro), las zonas de prensa, de calentamiento, la maquinaria del estadio, etc...

La planta baja, totalmente peatonal, será la de acceso al estadio, tanto a las localidades que queden por debajo del nivel del suelo como al área business y VIP, al palco de autoridades y a las localidades reservadas a la prensa. A la segunda plataforma se accederá a través de la entreplanta, y a la tercera, por escaleras o ascensor. En la primera planta estarán ubicados el área business, el restaurante, el gimnasio, una guardería, las oficinas y el museo del club. En la segunda estarán los palcos VIP, más de cien, alrededor de todo el anillo del estadio, entre la segunda y la tercera plataformas. Y la tercera planta servirá de acceso a los graderíos superiores, los más inclinados.

Fuente: Deia