sábado, 24 de marzo de 2007

Los socios del Athletic dan vía libre al club para construir el nuevo San Mamés


El 70% de los compromisarios asistentes apoyaron el 'proyecto estrella' de la junta que preside Ana Urquijo El estadio rojiblanco será una realidad en 2012

El Athletic dio anoche el pistoletazo de salida a la construcción del nuevo San Mamés. Reunida de forma extraordinaria en el Palacio Euskalduna, la asambleade compromisarios dio el visto bueno a un proyecto que comenzó a fraguarse hace diez años como un sueño casi irrealizable y que finalmente se cumplirá en septiembre de 2012. El 70% de los 782 'delegados' asistentes - de los 1.200 que citados- mostraron su confianza en la iniciativa presentada por Ana Urquijo y sus colaboradores, que se congratularon del apoyo y redoblaron su compromiso con el futuro coliseo rojiblanco.

Tres horas antes del inicio de las votaciones, Urquijo abrió el turno de intervenciones de la asamblea extraordinaria para realizar una encendida defensa del proyecto de construcción del nuevo San Mamés. Casi sin leer, empleó un tono sosegado pero contundente, mirando directamente al patio de butacas del auditorio del Palacio Euskalduna en un intento de dar mayor solemnidad a sus palabras. Y fue en este contexto en el que apeló a la «responsabilidad» de los socios para pedir el respaldo a una iniciativa sustentada «en bases sólidas» a la que se han sumado los «mejores compañeros de viaje», en alusión a la Diputación de Vizcaya y la Bilbao Bizkaia Kutxa, los socios del club en la sociedad 'San Mamés barria'.

Urquijo, como ya hizo en vísperas de la trascendental reunión de anoche, resaltó que la construcción del futuro coliseo rojiblanco resulta imprescindible para que el Athletic engrandezca aún más su historia y para disponer de un «motor económico» de garantías que le permita crecer en los próximos años. «Es una cuestión de Estado», manifestó. En un gesto de humildad, con el que trató de atraerse a los sectores más reacios a sus planteamientos, tuvo unas palabras de recuerdo para la junta directiva de 1997, presidida por José María Arrate, y las siguientes. «Hemos recogido su testigo», subrayó. Para entonces ya le escuchaban 700 compromisarios, muy atentos a las palabras de la presidenta.

Tras su breve alocución, subió al estrado Juan Carlos Ercoreca, quien, además de hacer una disección detallada de lo que es 'San Mamés barria' y su funcionamiento, se dedicó a arrojar luz sobre aquellos asuntos que, en su opinión, pueden resultar un tanto 'oscuros' para la masa social. Recalcó, por ejemplo, que la creación de la sociedad en ningún caso va a suponer una pérdida patrimonial para el club y que, en caso de que se hubiera optado por una recalificación de los terrenos de 'La Catedral' para darles un uso no deportivo, el beneficio obtenido sólo hubiera servido para sufragar un tercio del coste total de la operación -entre 180 y 200 millones de euros-.

Referéndum

Ercoreca reconoció que la demora en la firma de la constitución de la sociedad una vez que fue presentada en el Palacio Foral estuvo motivada por el hecho de que a la junta no le convencían una serie de aspectos en el articulado de la misma. Fue en las negociaciones posteriores cuando, según explicó, la directiva arrancó de sus socios el compromiso de que todas las decisiones que tome la entidad deban adoptarse por unanimidad. Un 'blindaje' que, dijo, será muy importante para las personas que dirijan el club hasta septiembre de 2012, cuando, si no hay retrasos, el estadio sea una realidad.

Después llegó la intervención de Fede Arruti, encargado de pormenorizar los entresijos del futuro campo, y la proyección de un vídeo explicativo. Las imágenes dieron paso a las palabras de los compromisarios. Sólo podían hablar y preguntar sobre elementos relacionados con el estadio y, cuando alguno se salió del guión, la secretaria, Begoña Oraá, le llamó de inmediato la atención. Hablaron dieciséis, divididos casi al 50% entre el 'sí' y el 'no'. La necesidad de un referéndum, sistema de votación contemplado en la campaña electoral de la junta, fue un asunto recurrente, aunque también se cuestionó el plan de financiación y el hecho de que el proyecto básico se haya adjudicado a la ingeniería Idom sin haber mediado previamente un concurso público.

Ana Urquijo trató de justificar la ausencia de un referéndum, pero empleó un lenguaje vago y confuso que no convenció a quienes se lo habían solicitado. La presidenta señaló que su deseo inicial era realizar una consulta entre todos los socios, pero añadió que una resolución de ese calado en el actual momento deportivo no hubiera sido bien interpretado. «Hay momentos en los que hay que tomar decisiones. Y lo que dicen los estatutos es que un tema como el del campo requiere el 66% del apoyo de la asamblea».