sábado, 24 de marzo de 2007

La apuesta del diputado


El impulso de José Luis Bilbao ha sido clave para que prospere el proyecto del nuevo estadio

El pasado 5 de diciembre, José Luis Bilbao saltó a la arena rojiblanca con un artículo -'La encrucijada del Athletic' era su título- que causó un gran impacto entre la masa social del club bilbaíno. Y es que nunca hasta entonces el diputado general de Vizcaya se había posicionado de un modo tan claro y radical sobre la realidad del Athletic. En su escrito, como se recordará, Bilbao fue muy crítico con diversos aspectos de la gestión del club en los últimos años, así como con la actitud de los jugadores de la plantilla. Aparte de ello, lanzó varias advertencias de gran calado. Lo que se conoce como avisos a navegantes. Uno de ellos se refería al proyecto del nuevo estadio. «Los tráficos de influencias, la expectativa de negocios y contratos ante la posibilidad de un nuevo campo pueden llegar a aglutinar intereses de forma que haya personas que no vengan a servir a la institución sino a sacar lo que puedan», alertó el diputado general.

Las palabras de José Luis Bilbao tuvieron la fuerte repercusión que cabía esperar. Una de las consecuencias fue que se extendiera la idea de que había gente al acecho para dar el gran pelotazo. Pocos días después de la publicación del artículo, el 12 de diciembre, Iñaki Azkuna enriqueció esa misma sospecha con una declaración pública. «Tiene que haber el máximo control para que nadie se forre», advirtió el alcalde, antes de recordar que, dos años atrás, había recibido en su despacho del Ayuntamiento a dos empresarios «que venían a forrarse».

El caso es que el tema del nuevo estadio volvió en diciembre al primer plano de la actualidad deportiva tras varios meses de olvido. Y es que con el Athletic metido en un remolino de angustias, las preocupaciones de los aficionados y de la directiva del club iban por otros derroteros. Antes de que Bilbao lanzara su andanada, lo último que se sabía del nuevo San Mamés era que el Ayuntamiento ya había incluido la 'huella' para el futuro campo dentro del Plan de Ordenación de Basurto-Olabeaga. Lo había hecho el mes de abril. Durante el acto en el que se anunció públicamente que en los planos ya había un hueco para el nuevo estadio, José Luis Bilbao se comprometió a ayudar en la financiación del proyecto y animó al Gobierno vasco a hacer lo mismo siguiendo el ejemplo de lo que había realizado en otros campos como Anoeta, Mendizorroza o Ipurua. «No sé cuanto se necesita ni cómo se pondrá, pero nuestra intención es poner una cantidad a favor de esta iniciativa», dijo.

Se llega así al 20 de enero de 2007. Apenas habían pasado siete semanas desde que el político peneuvista publicara su escrito cuando se presentó oficialmente la sociedad San Mamés barria, formada por el Athletic, la BBK y la Diputación -el Ayuntamiento confirmaría más tarde su participación-, que se encargaría de gestionar y financiar el nuevo coliseo rojiblanco. «Ya no se podrá hablar de pelotazos», se felicitó José Luis Bilbao, que desde entonces se ha convertido en el principal impulsor y defensor del proyecto, en el tractor que lo ha arrastrado hasta la asamblea de compromisarios que se celebró ayer en el palacio de Euskalduna.

Sus manifestaciones sobre las bondades del estadio diseñado por Idom y sobre su carácter irreversible -«los trenes pasan cuando pasan», avisó el mismo lunes- han sido constantes durante las últimas semanas. Rotundo también al asegurar que el San Mamés barria se levantará aunque el equipo rojiblanco pierda la categoría, nadie duda de que José Luis Bilbao ha sido el gran 'factotum' de este proyecto, que se ha acelerado en apenas tres meses lo que no se había acelerado en los doce años anteriores. Ya lo decía la semana pasada un antiguo dirigente del Athletic. «Todo esto ha sido cosa del diputado».