viernes, 9 de marzo de 2007

«Es otro Guggenheim»

Decenas de aficionados y curiosos visitan la sala de trofeos del Athletic donde se expone la maqueta del futuro San Mamés

BORJA GÓMEZ/BILBAO

«Precioso», «espectacular», «una maravilla». La maqueta del futuro San Mamés provocó ayer encendidos elogios de las decenas de aficionados y curiosos que se acercaron a la sala de trofeos y exposiciones del estadio bilbaíno para ver de cerca el ambicioso proyecto. «Estoy entusiasmado, ya tengo ganas de verlo hecho. No es sólo lo bonito que es por fuera, también da la sensación de ser muy completo y con muchos servicios», decía orgullos Julián Irigoyen, un fiel seguidor rojiblanco de 74 años. «Tal y como está evolucionando, Bilbao se merecía un campo así. Será un nuevo emblema para la ciudad», añadía. «¿Una bilbainada? Puede que lo sea, pero va a ser único y por eso mucha gente querrá venir a verlo».

Algo similar comentaban entre ellos Beñat del Fresno y Alejandro Crespo, dos jóvenes amigos de 19 y 21 años. «Es un poco como traer otro Guggenheim. Servirá para que venga aún más turismo y también para crear más afición al fútbol», analizaba el primero. «Bilbao en sí se esta modernizando y necesita un campo atrayente como éste. Podrá albergar encuentros de alto nivel internacional y la selección de Euskadi tendrá también un buen sitio donde jugar», destaca Alejandro. «Eso sí, como el Athletic baje, igual sobra la mitad del campo», bromeaban. Aunque acto seguido defendieron el proyecto: «ahora igual no es el mejor momento pero del campo se empezó a hablar hace muchos años cuando la situación era distinta».

Carlos Pascual, otro joven hincha de 25 años, fue todavía más allá. «No se puede saber si es un buen momento o no. Puede que en un mes se ganen 4 partidos y el equipo vaya bien. Lo del campo es otra cosa», subrayó. «Me parece muy chulo», confesó en cuanto al diseño del estadio y se mostró en desacuerdo con la idea de que el aumento del aforo en algo más de 10.000 localidades sea insuficiente. «Tampoco vamos a hacer aquí un Camp Nou, no es necesario».

No todo fueron comentarios positivos durante la mañana. «Deberían haber hecho un concurso internacional», criticaba un amigo de Pascual, quien pronto desveló entre risas los motivos de las críticas de su compañero. «Es que es arquitecto».

Ya en serio, destacó que «lo más importante es que se mantenga el espíritu de San Mamés y que siga habiendo el mismo ambiente. Si va a haber más gente que sea para que se note un mayor apoyo hacia el equipo». Pero el nuevo campo no sólo atrajo a seguidores del fútbol y el Athletic. Varios colegios organizaron salidas a las instalaciones rojiblancas para mostrar a sus alumnos la imagen de la próxima casa del equipo bilbaíno y no pocos curiosos se acercaron, por el mero hecho de contemplar la maqueta del espectacular edificio.