viernes, 23 de marzo de 2007

El Athletic elige cuál será su futuro

1.300 compromisarios deciden si el club entra en el siglo XXI con su ingreso en San Mamés Barria y la construcción del nuevo campo

Unai Larrea Bilbao

El Athletic tiene hoy una cita con su futuro en el Euskalduna Jauregia. El que hoy se juega junto a la Ría, a partir de las 19.15 horas, no es un partido tan importante como el que los leones disputarán ante el Racing de Santander dentro de nueve días en El Sardinero: es muchísimo más que eso. Es trascendente, vital, decisivo, estratégico. Los cerca de 1.300 socios compromisarios convocados a la Asamblea Extraordinaria de esta tarde deben decidir si el club rojiblanco se sube al tren del siglo XXI con su ingreso en San Mames Barria y con la construcción del nuevo campo, cuyo espectacular proyecto ya vio la luz hace unas semanas; o si, por el contrario, prefieren que la entidad bilbaina siga anclada en el pasado, con un hogar tan ruinoso, molesto y poco productivo como el entrañable y legendario pero vetusto San Mamés, cuya última remodelación data de 1982, hace ya 25 años.

La Junta Directiva que preside Ana Urquijo someterá hoy a la aprobación de los socios compromisarios el ingreso del club en San Mames Barria, la sociedad que también integrarán la Diputación Foral de Bizkaia, la Bilbao Bizkaia Kutxa (BBK) y el Ayuntamiento de Bilbao y que se encargará de la construcción del nuevo campo. Cuando éste sea ya una realidad, allá por 2012, la sociedad pasará a un estado latente, pues la gestión y la explotación del nuevo San Mamés serán competencias exclusivas del Athletic Club. Que sea San Mames Barria la que levante el estadio posibilitará, entre otras cosas, que el socio del Athletic no tenga que poner un solo euro de su bolsillo para sufragar un proyecto que costará entre 200 y 201 millones de euros.

Las ventajas del nuevo estadio (mayor número de socios; mayores ingresos por taquilla, por publicidad y por otros nuevos conceptos como los palcos VIP; óptima explotación de recursos; mayor seguridad, comodidad y visibilidad para los espectadores; ubicación y comunicación óptimas; excelente proyección internacional de la imagen del Athletic y de Bilbao; posibilidad de albergar grandes eventos…) son tantas y tan evidentes que cuesta pensar que haya algún socio contrario a la construcción del mismo.

La oposición al proyecto podría provenir del ingreso del Athletic en la sociedad San Mames Barria y la supuesta pérdida de la titularidad de los 21.000 metros cuadrados que ocupa el actual campo. Sin embargo, la junta directiva que preside el club rojiblanco ya ha explicado esta semana que la operación, lejos de mermarlo, permitirá al Athletic incrementar su patrimonio, pues la Diputación de Bizkaia aportará otros 21.000 metros cuadrados y participará financieramente, junto con la BBK; en la construcción de una infraestructura que tendrá un valor infinitamente superior a la actual y que, no olvidemos, explotará y gestionará el Athletic en exclusiva, y para siempre.

Al tratarse de una decisión de tal calado, la aprobación de la propuesta de la Junta Directiva deberá contar con el voto favorable de las dos terceras partes de los asistentes, una mayoría cualificada y difícil de obtener en cualquier votación. Aun así, la Junta que preside Ana Urquijo confía en la responsabilidad de los socios compromisarios, pues entiende que el proyecto ofrece al Athletic infinidad de ventajas y ningún inconveniente, y porque quiere pensar que quienes conforman el órgano soberano del Athletic sabrán diferenciar entre lo que es una delicadísima situación deportiva actual y lo que es un proyecto vital, decisivo y estratégico para el futuro del club.


Los apuntes

  1. Mayores ingresos

    El futuro campo permitirá aumentar el número de socios así como los ingresos por taquillas y publicidad

  2. Dos tercios de aprobación

    La Junta de Ana Urquijo necesita el apoyo del 66% de los compromisarios para sacar adelante el proyecto

Fuente: Deia