domingo, 25 de marzo de 2007

César Azkarate: «El nuevo San Mamés vibrará con la afición, será otro jugador número 12»


El arquitecto augura que el estadio se convertirá en una referencia para Bilbao, como lo es el Guggenheim
César Azkarate es la cabeza visible del ACXT Idom, el equipo multidisciplinar que ha realizado el proyecto básico del nuevo San Mamés. En esta entrevista explica cómo se gestó y la importancia que tendrá para Bilbao. Elarquitecto concede al estadio un papel estelar en el apoyo al Athletic: «Vibrará con la afición, será otro jugador número 12».

-¿Qué supone el proyecto para Bilbao?

-Era una de las asignaturas pendientes de la ciudad. Era una zona sobre la que se han dado muchas vueltas y nunca se había llegado a acuerdos satisfactorios para los intereses de las instituciones que se asientan allí -Athletic, UPV y antigua Feria de Muestras-. Ahora se ha llegado a un acuerdo y permite rematar una zona sin rematar.

-¿Y qué plus arquitectónico otorga?

-El actual San Mamés ya le da un plus a Bilbao. Este nuevo estadio contará con más prestaciones. Entre ellas, la amplitud y otros usos que harán que el estadio tenga vida durante el día: el museo, la cafetería... Aportará más dinamismo. También consolidará el ensanche.
-¿Puede convertirse en una referencia, como es el Guggenheim?

-Creemos que sí. Va a ser un estadio muy singular. Son muchas más cosas que un graderío y un campo de fútbol. Es una arquitectura moderna, emblemática... Esperamos que haya gente que venga a visitar el estadio porque hay muchos aficionados al fútbol y también a la arquitectura.

-Ha hablado de vida diaria, quizá algo complejo en Bilbao en comparación con otras ciudades.

-Hablamos de una vida diaria a nuestra escala. No va a ser un hervidero de gente, pero sí habrá más visitas. Son un conjunto de servicios que ayudarán a que sea una instalación más aprovechada.

-¿Cómo ha influido la zona a la hora de elaborar el proyecto? Me imagino que si hubiese sido en Artxanda no habrían elegido el vidrio.

-Efectivamente. Elegimos el vidrio por varias razones. El campo no está a las afueras. Entonces daría un poco los mismo, entre comillas, cómo fuera. Aquí, en cambio, tiene una presencia diaria sobre todo en relación a la ría, que es el eje de la ciudad y va a estar lleno de turistas. Es una forma de evitar un mazacote. Y también queremos un campo en el que se vean los aficionados, que se vea que hay vida porque está en la trama urbana.

-Se asemeja a los alemanes.

-Recuerda al Allianz Arena. Pero es que la mayoría tienden a ser ovalados, con formas muy rotundas... Aunque por su tratamiento de fachada, San Mamés va a ser muy diferente al Allianz, con una fachada inflada con aire, que hace burbujas.

-¿Y qué sentido tienen las visitas de los directivos a otros campos cuando el proyecto estaba ultimado?

-Muchísimo. Para empezar el proyecto básico no está acabado. Estamos en pleno desarrollo. En esas visitas hemos aprendido cosas que hemos incorporado y otras que hemos eliminado porque eran erróneas.

-¿Se plantearon mantener el arco?

-Todos tenemos asociado el arco a la imagen de San Mamés. Cuando empezamos nos dijimos que íbamos a ver si era posible mantener el símbolo. Pero es una cosa que se cae por su propio peso técnicamente. El arco no nació como un símbolo sino como una solución para resolver un problema estructural: evitar las columnas en esa tribuna. Y eso no se puede aplicar ahora. Pero el nuevo símbolo del nuevo San Mamés va a ser el propio estadio.

-¿Se va a mantener algún elemento del 'viejo San Mamés' para que la gente conserve referencias?

-El denominado efecto presión.

-¿Cómo se va a conseguir?

-Hemos acercado el graderío lo máximo posible. Estamos trabajando también en estudiar acústicamente cómo repercute el sonido de los aficionados sobre el césped.

-¿Se va a mantener intacto?

-Incluso aumentará la presión.

-¿Idom se presentará al concurso para el proyecto de ejecución?

-Por supuesto.

-¿Teme que si el concurso lo gana otra empresa haya modificaciones?

-Entendemos que se tendría que mantener la esencia: es un proyecto aprobado por los compromisarios.

Más visual

-El juego de luces ha llamado la atención. ¿De dónde surge esa idea?

-Jugando con el efecto transparencia de materiales nobles y modernos como el vidrio. Además, estamos en una sociedad más visual. Un acontecimiento social y visual como es un partido se tiene que reflejar en el edificio. Es importante que cuando se marque un gol no sólo se celebre en el graderío sino en toda la ciudad.

-Pero se dice que ese chisporroteo es una bilbainada.

-Para mí es un detalle interesante en un edificio que vive del espectáculo. Quizá en otro edificio no tendría ninguna razón de ser. La afición de San Mamés es el jugador número 12. Y a nosotros nos gustaría que el nuevo campo sea otro jugador número 12. Que vibre con la afición y con el equipo.

-Arquitectos vascos han reprochado al Athletic haber seleccionado a Idom sin un concurso público.

-Es normal que en proyectos emblemáticos como este surjan críticas desde muchas partes. El Colegio de Arquitectos ha presentado su queja. Esto ayuda a enriquecer el debate, a hacerlo más plural. Las cosas se han hecho de manera correcta y ahí están los resultados.

-¿Temió que no se aprobase el proyecto por los socios?

-Era un tren que no se podía dejar escapar. Ha costado muchos años conjuntar los intereses de las instituciones sobre esa zona. Y además, de una manera limpia e intachable. Esta operación será una referencia estudiada en muchos foros urbanos.