jueves, 16 de enero de 2014

El impacto de la Eurocopa dejaría en Bilbao más de 30 millones de euros

Un informe en poder de la UEFA destaca que organizar con éxito un evento de este tipo aumenta el número de turistas los siguientes años

JAVIER ORTIZ DE LAZCANO



La Eurocopa de 2020 supondría un gran impulso económico para Bilbao y sus alrededores si San Mamés es finalmente una de las trece sedes del torneo. Sin necesidad de inversiones añadidas, sólo en ingresos por turismo, se ingresarían más de 30 millones de euros. Así se desprende de un estudio sobre el impacto económico redactado por el Gobierno polaco de cara a 2012, cuando ese país y Ucrania albergaron el torneo. El documento, al que ha tenido acceso EL CORREO, fue elaborado por un prestigioso equipo de profesores universitarios del país báltico y está en poder de la UEFA. En casi 300 páginas se analiza de forma minuciosa lo que aportan los aficionados que llegan desde otros países. Cuatro ciudades polacas acogieron la Eurocopa. Varsovia tuvo seis partidos; Gdansk, cuatro; Poznan y Wroclaw, tres.

Estas dos últimas sirven como referencia de lo que podría suceder en Bilbao. Como ocurrió en Poznan y Wroclaw, San Mamés aspira a tener tres encuentros, dos de la fase de grupos y uno de la eliminatoria de octavos. El informe del Ministerio de Deporte y Turismo polaco indica que la previsión de ingresos por turismo era de 33 millones en Poznan y de 31,5 en Wroclaw. La primera acogió partidos de Italia, Irlanda y Croacia, dos de cada una. La segunda, los tres primeros de la República Checa, que se midió a Rusia, Grecia y Polonia.

La comparativa con estas dos ciudades polacas está hecha en un escenario conservador. Bilbao tiene ventajas sobre ellas que pueden elevar significativamente la cifra de ingresos. Tiene más atractivos turísticos -Guggenheim, la costa vasca, la gastronomía...-, está mejor comunicada, tiene mejor imagen internacional y ofrecerá un aforo mayor que esos dos estadios polacos -53.000 frente a 42.000-. Además, el impuso económico del torneo crece año a año. Un estudio que el Gobierno suizo entregó a la UEFA en 2008 -fue sede junto a Austria- concluyó que Berna -que acogió tres partidos- ingresó por turismo 22 millones.

El gasto diario de cada asistente al torneo oscila entre los 424 euros de los invitados VIP's de UEFA y patrocinadores del torneo que pernoctan y los 90 de los hinchas que van a la 'Fan Zone' y no pasan la noche. San Mamés lucha con La Peineta -futuro campo del Atlético- por ser la sede española. La UEFA, organizadora del evento, decidirá en septiembre. Ya ha advertido, por medio de su secretario general, Gianni Infantino, de que en caso de que Bilbao acoja la competición, 'La Roja' "jugará al menos dos partidos" en la capital vizcaína.

Este escenario ha generado muchas dudas entre los impulsores de la candidatura. Josu Urrutia, presidente del Athletic, dijo que era un proyecto de ciudad, y no de club, y mantuvo que aún hay que oficializar la candidatura. José Luis Bilbao, diputado general, se mostró contrario a la presencia de España y añadió que "si eso supone que San Mamés no es sede de la Eurocopa, pues que no lo sea, porque hay cosas más importantes que salvaguardar". El lehendakari Iñigo Urkullu mantuvo que la sede se pide "para que juegue Euskadi". La única voz que ha apostado sin dudas por acoger la Eurocopa ha sido la del director de Gabinete de la Alcaldía de Bilbao, Andoni Aldekoa. "Sería maravilloso". Cualquiera de los socios de San Mamés Barria -club, Gobierno vasco, Diputación, Ayuntamiento y BBK- puede vetar el torneo.

El mejor foco posible

Las cifras de la Eurocopa son monumentales. En Polonia, según su Gobierno, el 99% de las pernoctaciones durante la competición fueron de ciudadanos extranjeros. "60.600 personas duermen en las ciudades anfitrionas y sus alrededores cada uno de los 21 días de torneo". Es decir, sale a una media de 15.000, aunque la cifra aumenta sensiblemente los días de partido.

En los últimos años, Europa vive un nuevo fenómeno. Hay miles de personas que se desplazan a las ciudades en las que hay eventos deportivos para disfrutar de la fiesta sin tener localidad de acceso al campo. De hecho, el Ejecutivo polaco mantiene que el 45% de los ocupantes de habitaciones hoteleras durante el torneo no tenían entradas.

El informe se refiere además a una consecuencia inmediata de un evento de este tipo. Es una magnífica oportunidad para presentarse ante el mundo como un lugar "amable y atractivo para los turistas extranjeros". Es lo que los especialistas denominan 'efecto Barcelona', en alusión a lo sucedido con la capital catalana tras los Juegos Olímpicos de 1992, que dobló su número de visitantes los años posteriores a la cita deportiva.

"Una buena organización genera una imagen positiva del país de acogida" que significa un mayor número de turistas en los siguientes años. Los polacos cuantifican que desde 2013 a 2020, su país incrementará sus ingresos por esta fuente en 1.000 millones. Las experiencias personales de los visitantes, el boca a boca y la imagen que traslade la televisión son, "si se gestionan adecuadamente, mucho más importantes que las campañas de marketing típicas", advierten.

Bilbao como sede

El 55% de las localidades de cada campo de la Eurocopa 2012 se vendieron por Internet o a través de las federaciones de los países que jugaban el partido correspondiente. El 20% se van para el resto de federaciones europeas.

"Sólo" 15.000 de España. Si España jugara en Bilbao, la Federación ‘sólo’ dispondría de 14.500 localidades, si se mantiene el reparto marcado por la UEFA en el último torneo. El país rival contaría con otras tantas y el resto se entregarán por otros canales, como las federaciones de cada país.

7% de VIP's. La UEFA reserva un 7% de sus localidades para altas personalidades, y VIP’s, categoría que incluye a los principales patrocinadores.La ‘familia UEFA’ (sus miembros y personas relacionadas) se lleva un 4% y el resto de patrocinadores y medios de comunicación, un 14%.

424 euros es lo que gasta cada día del torneo uno de los invitados de la UEFA o un VIP’s que pasa una noche en la ciudad en la que se juega. En estos gastos sólo se incluyen los realizados en el país y no los billetes de avión.

Los que menos gastan. Frente al dinero que gastan en las ciudades los turistas de primer nivel, los aficionados más modestos también aportan importantes cantidades. Los que acuden al estadio para apoyar a uno de los contendientes gasta 163 euros si duermen y 130 si no lo hacen.

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Fuente: El Correo