martes, 14 de agosto de 2012

San Mamés será «soberano» con Llorente

Urrutia deja al riojano sin cobertura institucional y cede a la grada el veredicto sobre el delanteroEl presidente evita decir a la afición «cómo debe comportarse» y deposita el futuro más inmediato del internacional en manos de Marcelo Bielsa

La decisión -definitiva- de Fernando Llorente de rechazar la oferta de renovación planteada por el Athletic ha propiciado la creación de un escenario muy resbaladizo en el que tanto el club como el jugador deberán moverse con pies de plomo, centímetro a centímetro, aunque será complicado que terminen la travesía sin abolladuras. Ya nada volverá a ser como antes y, al margen de los aspectos puramente deportivos e institucionales, habrá que ver cómo responde la grada a la negativa del riojano de seguir en Bilbao, en su casa, donde se formó como futbolista, creció como goleador y se proclamó campeón del mundo y de Europa gracias a los 299 partidos disputados con el equipo de toda su vida. Josu Urrutia expresó ayer su «decepción» con el delantero, diecisete años en rojo y blanco, al que dejó fuera del paraguas institucional tras afirmar que el «público de San Mamés es soberano y responderá de la mejor forma posible para el Athletic». Cedió a la grada el veredicto sobre el internacional y el domingo llegará la primera parte de la sentencia.

Durante su comparecencia, Urrutia defendió las esencias de una institución particular y se comprometió con la conservación de una filosofía «intocable». Definió la postura del riojano como un «golpe en la línea de flotación» del club e insistió en la necesidad de fortalecer el sentimiento de pertenencia para garantizar la continuidad de un modelo casi exclusivo en el fútbol europeo. «Que la mayoría de los jugadores del Athletic -si es posible todos- nos digan que no hay otro equipo en el mundo más que el Athletic, y que quieren seguir aquí», manifestó el presidente rojiblanco, consciente de que Llorente ya explora otros horizontes en busca de un nuevo destino.

Cuando se le preguntó por la reacción de los parroquianos de 'La Catedral', por la forma en la que podrían expresarse sobre la decisión del delantero de no aceptar la oferta de renovación, Urrutia no quiso extenderse demasiado en su respuesta y colocó la pelota en el tejado de la afición. «No me gusta decir a la gente cómo debe comportarse», declaró, y se mostró convencido de que la grada sabrá valorar -«como siempre lo ha hecho»- la postura adoptada por el '9' rojiblanco, quien voló ayer con la selección española a Puerto Rico. Está previsto que regrese el jueves, por lo que dispondría de apenas un par de días para recuperarse del viaje y preparar el partido contra el Betis.

El deustoarra insistió ayer en que el de Rincón de Soto sólo se irá si quiere -esta premisa ya se cumple- y si se abona la cláusula entera, es decir, los 36 millones de euros. Hasta entonces, Marcelo Bielsa gestionará el uso deportivo del punta. «Está en manos del entrenador. Espero que el rendimiento de Llorente sea como el que ha sido habitual en él -en referencia a las últimas temporadas- y que marque el mayor número de goles posible. Como a todos los jugadores, le pido un rendimiento profesional».

Silbidos presentes y pasados
El presidente confirmó que recibió la negativa del delantero el día después del choque ante el Slaven Belupo en San Mamés, el pasado 3 de agosto, cuando una parte de la grada pitó al delantero por entender que demoraba su renovación en exceso. No era la primera vez que escuchaba silbidos en su casa, y le dolió. Le volvió a doler. Hace cinco años, le pasó lo mismo en un amistoso contra el Milan y en un partido de Liga contra el Betis. Le pitaron. Mucho más que ahora. «En esos momentos te vienes abajo, porque no es fácil entender las críticas (...). La noche después del encuentro ante el Milan me sentí mal. La gente que me tenía que apoyar me pitó. El público me abucheó de forma continua. Fue algo inesperado», se confesaba de esta manera en una entrevista publicada en este periódico en diciembre de 2007. Ahora, y por unos motivos muy distintos a aquellos, el '9' rojiblanco ha vuelto a ser silbado en 'La Catedral'.

En caso de que Llorente se vaya antes del próximo 30 de junio, marcha que implicaría el pago de la cláusula, el Athletic no saldría al mercado en busca de refuerzos. «Si se va, no ficharemos a nadie», adelantó Josu Urrutia. Marcelo Bielsa cuenta con Aduriz y Toquero e incluso podría plantearse la opción de Susaeta como falso '9'. Ahora le toca mover al riojano y sabe que su próxima jugada es la definitiva.