miércoles, 9 de noviembre de 2011

El nuevo San Mamés costará menos de lo previsto al rebajar sus precios las constructoras

La "enorme competencia" entre las empresas para lograr contratos en plena crisis reducirá los 152 millones en los que fueron presupuestadas las obras

09.11.11 - 02:30 -

JAVIER ORTIZ DE LAZCANO jortizdelazcano@elcorreo.com | BILBAO.


El nuevo San Mamés costará menos dinero del presupuestado. La inversión en las obras fue cuantificada, cuando se presentó el proyecto, en 152 millones de euros, 180 millones si se incluyen los terrenos aportados por el Athletic y la Diputación. La necesidad de las constructoras de conseguir contratos en plena crisis, lo que les lleva a pujar a la baja en concursos de envergadura como el del estadio, permitirá reducir esas cifras.

 

EL CORREO ha podido saber que las tres primeras licitaciones asignadas -las de urbanización, fase 1 del movimiento de tierras y cimentaciones- se han saldado con notables rebajas en la adjudicación. Los 12,82 millones previstos para esos trabajos se han quedado al final en 7,475, lo que supone una disminución del 42%.

En los próximos días será elegida la empresa que se hará con uno de los grandes contratos del estadio: el de la estructura metálica y de hormigón. Se ha licitado por 44 millones de euros, casi el 29% del dinero que absorberá la nueva infraestructura. Fuentes de San Mamés Barria consultadas por este periódico indican que podría adjudicarse por una cantidad cercana a los 30 millones, lo que, en caso de materializarse, equivaldría a un ahorro de una tercera parte de la suma estimada inicialmente.


Uno de los factores que ha permitido a las constructoras recortar sus precios es que a ellas también les descienden los costes. Así, los seguros, que deben ser asumidos por los contratistas, han sido adjudicados en 870.000 euros, cuando la previsión era de 1,2 millones. Es decir, un 37,5% menos.


El inesperado ahorro en las obras tiene una explicación de fondo. «Nos ha ayudado el ambiente de crisis», resaltan fuentes del Gobierno vasco. Cuando el proyecto se dibujó en 2007, el horizonte económico era aún expansivo. El 7 de marzo de aquel año, con Ana Urquijo en la presidencia del Athletic, se presentó el plan básico con 152 millones de presupuesto. «En aquel momento todo valía mucho e iba hacia arriba. Ahora te encuentras con que grandes constructoras te permiten hacerlo por menos. Hay una enorme competencia entre ellas y afinan mucho a la hora de pedir dinero cuando se presentan a los concursos», explican los mismos medios.


La reducción acumulada hasta ahora en los gastos ronda los cinco millones. En San Mamés Barria existe la absoluta certeza de que, cuando finalicen las obras, el campo habrá requerido una inversión inferior a la esperada. ¿Cuál sería la cuantía de esa rebaja? Se desconoce con exactitud. «Es imposible extrapolar lo sucedido en esta primera fase con lo que ocurrirá en las adjudicaciones futuras», señalan. Algunas estimaciones con las que trabaja la sociedad que levanta el estadio indican que el ahorro podría rondar el 20% del presupuesto inicial. Es decir, alrededor de 30 millones.


Sin bajar la calidad


La excavación del terreno es el proceso en el que existe un mayor riesgo de que se disparen los costes. «Te puedes encontrar con roca, lindane o vete a saber qué», explican las fuentes consultadas. Ese proceso ya está encauzado y, por suerte, sin contratiempos.


Ahora llega el turno de comenzar a levantar el armazón de la infraestructura. Aquí no se esperan sorpresas. La ingeniería ACXT-Idom hizo el cálculo y se da por hecho que se ajustará a lo que sucederá finalmente, aunque con una rebaja en favor de los inversores.


«Las cinco instituciones implicadas -Gobierno vasco, Diputación, Ayuntamiento, BBK y Athletic- sabíamos que estábamos ofertando un magnífico campo, pero que se había diseñado en un tiempo de bonanza económica. Nos hemos conjurado para que, sin bajar la calidad del proyecto, se reduzca su precio. Nos está saliendo bien», dice un responsable del Ejecutivo de Patxi López.


Una buena parte del ahorro -resaltan conocedores del proyecto- hay que atribuirlo a la ingeniería contratada para hacer el 'project monitoring'. Esta tarea fue asignada a la unión temporal de empresas formada por Ingenor y la consultoría Moro. «Ajusta el proyecto al planteamiento que quiere la propiedad y se porta como un perro de presa a la hora de ahorrar dinero», ironiza una fuente de San Mamés Barria. Su misión es mantener, en representación de la propiedad, un estricto control y seguimiento de las obras que realiza ACXT-Idom.


La reducción en los costes y el retraso de seis meses con el que arrancaron los trabajos van a aminorar el impacto del aplazamiento en los pagos previstos que ha anunciado el Gobierno vasco por la precariedad de sus arcas. La medida, adelantada por este periódico el 28 de octubre, afecta a los 9,6 millones que debía desembolsar este año y a 3 de los 15,6 del próximo ejercicio. «Hay que acomodar el plan financiero a los nuevos tiempos», explican fuentes del Ejecutivo. Según su criterio, con las obras retrasadas «es absurdo» dejar dinero que no se va a emplear de inmediato en la caja fuerte de la sociedad propietaria del terreno, «sobre todo si tenemos necesidades en educación o sanidad». «No bajamos nuestro nivel de compromiso con el proyecto ni paramos la obra», zanjaron los mismos medios.


LA CIFRA

30 millones es lo que se podría ahorrar en la construcción del nuevo estadio, según las estimaciones preeliminares. El costo de la obra es de 152 millones.



Fuente: El Correo