miércoles, 15 de septiembre de 2010

El Athletic obtiene un superávit contable de 10 millones por el cambio de estadio


La permuta del solar del campo actual por un porcentaje de San Mamés Barria deja una gran plusvalía al club

JAVIER ORTIZ DE LAZCANO.-

El Athletic entregó el lunes en la Liga de Fútbol el balance 2009-10, que someterá a votación a los compromisarios en octubre. El documento recoge un cierre totalmente inesperado para los aficionados, que hasta ahora habían escuchado al presidente referirse a un «resultado operativo» cercano a los 100.000 euros de superávit. El empleo del adjetivo operativo ha ocultado otra realidad. Esta cantidad hay que multiplicarla por 100. El beneficio que llevará la junta ante sus socios es ligeramente superior a los 10 millones de euros. Según ha podido saber EL CORREO, exactamente es de 10.119.146,40 euros.

¿De dónde ha salido este dineral? De la permuta del solar del actual estadio por acciones de la sociedad San Mamés Barria (SMB), que ya ha iniciado las obras de construcción del nuevo campo. El asunto tiene una explicación técnica, aunque un tanto farragosa para los no iniciados en contabilidad.

Todo arranca con el inicio en mayo de las obras, que deben hacerse sobre una unidad de actuación y con único propietario, SMB. Este escenario obliga a entregar la titularidad de San Mamés, en ejecución de la autorización que dio la asamblea a la junta.

Aquí llega el dato que más llama la atención. El Athletic cede los terrenos de San Mamés, valorados contablemente en los libros del club en 6.767.000 euros. Las fuentes consultadas explican que llegar a esta cifra ha sido «complejo» porque el estadio tiene muchísimos elementos incorporados: el terreno inicial, los marcadores, los focos... Y cada uno con su respectiva amortización. De los antecedentes contables y tras dar de baja estos elementos, el valor neto contable es cercano a los siete millones.

Las paradojas

De hecho, en la memoria que entregó el club la pasada campaña a sus compromisarios cifró en 17,5 millones de euros el valor contable de sus «estadios e instalaciones deportivas», categoría en la que entran el campo y Lezama, en donde sí se han realizado algunas obras en los últimos tiempos.

Valga como ejemplos de las rarezas de los valores contables el caso del palacio de Ibaigane, que en el balance de la entidad tiene una equivalencia de 1,5 millones o de los jugadores de la cantera. Una de las grandes paradojas es que Llorente, formado en la casa, tiene un valor cero en los libros.

¿Qué recibe el Athletic a cambio del solar? Acciones de SMB que el resto de socios -Gobierno vasco, Diputación, Ayuntamiento y BBK- cuantifican en 16,8 millones de euros. Esta permuta provoca una plusvalía de 10.032.000 euros. Si se suma el resultado operativo del ejercicio, de 86.689 euros de beneficio, da un superávit final de 10.119.146,40 euros.

La junta entendió que necesitaba franquear varias luces verdes antes de presentar este balance a los socios. Macua Auditores (nada que ver con el presidente), la empresa que tradicionalmente examina las cuentas del club, dio su visto bueno a la operación patrimonial.

Al ser una operación tan poco usual, se pidió un segundo informe a la auditoría KPMG (multinacional holandesa, una de las más importantes del mundo) referente exclusivamente a ese apartado. Los técnicos concluyeron que el realizado por el club es el tratamiento contable a imputar a esta operación.

Hay un tercer dossier favorable. Ha sido emitido por la Hacienda foral, a la que se ha consultado el tratamiento de este movimiento. Es decir, si podía aplicarse un régimen de diferimiento en cuanto a la liquidación del impuesto correspondiente a la plusvalía obtenida. El fisco contesta que como es una operación en la que la plusvalía se reinvierte en una nueva sociedad productiva, se puede diferir la tributación de ese beneficio a una hipotética venta de las acciones de SMB, algo que no es previsible.

La Liga Profesional será la última en pronunciarse, pero su plácet se da por hecho. Su presidente, José Luis Astiazaran, viajó recientemente a Bilbao para examinar la operación y, en sus primeras impresiones, no puso objeciones.

Los límites de la junta

Ante el debate que se puede generar, la junta argumenta que las leyes contables establecen sus límites de actuación en este caso y que tenía que dar este paso esta temporada o la siguiente. Teniendo en cuenta que la próxima campaña hay elecciones y que un superávit de este calibre podría ser visto como munición electoral para García Macua, se ha decidido a adelantar el movimiento a este año a fin de alejarlo en lo más posible de las urnas.

La aportación del Athletic al nuevo estadio va a rondar los cincuenta millones de euros, 17 en los que ha sido valorado por la sociedad SMB el solar del viejo estadio, aunque contablemente se cuantifique en cerca de 7, y otros 33 millones que aportará gracias a la captación de alrededor de 9.000 socios nuevos. Todo ellos permitirá club controlar el 24,5% de acciones del nuevo estadio.

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Y aquí la explicación de un experto neutral (sí, no es de Athletic) para los incrédulos, realistas y fanáticos de la sospecha permanente.

Efectivamente, podemos leer en Elcorreo.com, que el Athletic obtiene un superávit contable de 10 millones por el cambio de estadio. La permuta del solar del campo actual por un porcentaje de San Mamés Barria deja una gran plusvalía al club.

Al parecer la propietaria del nuevo estadio del Äthletic es la sociedad San Mamés Barria (SMB), que ya ha iniciado las obras de construcción del nuevo campo. Los accionistas de esta sociedad son Gobierno vasco, Diputación, Ayuntamiento, BBK y el Athletic de Bilbao, que recibió acciones de SMB que cuantifican en 16,8 millones de euros. ¿que entregó el Athletic a cambio de las acciones de SMB?, pues el Athletic cede los terrenos de San Mamés, valorados contablemente en sus libros del club en 6.767.000 euros, pero cuyo valor de mercado (razonable) se estima en la cantidad recibida en la valoración de las acciones de SMB.
Esta operación, catalogada como de permuta no comercial, por parte del Club, y aflora una plusvalía contable de 10 millones de euros, ya que se trata de una aportación de capital no dineraria.
El registro contable de esta operación se encuentra regulada en la norma de registro y valoración 2ª, punto 1.4 Aportaciones de capital no dinerarias del PGC.
El registro de esta operación fue avalado por los auditores y por un segundo informe a la auditoría KPMG (multinacional holandesa, una de las más importantes del mundo).
Finalmente, la operación no surtirá efectos fiscales, ya que la Hacienda foral, a la que se ha consultado el tratamiento de este movimiento, se ha pronunciado indicando que se puede aplicar un régimen de diferimiento en cuanto a la liquidación del impuesto correspondiente a la plusvalía obtenida. El fisco contesta que como es una operación en la que la plusvalía se reinvierte en una nueva sociedad productiva, se puede diferir la tributación de ese beneficio a una hipotética venta de las acciones de SMB, algo que no es previsible, al aplicarse el regimen especial del CAPÍTULO VIII. RÉGIMEN ESPECIAL DE LAS FUSIONES, ESCISIONES, APORTACIONES DE ACTIVOS, CANJE DE VALORES Y CAMBIO DE DOMICILIO SOCIAL DE UNA SOCIEDAD EUROPEA O UNA SOCIEDAD COOPERATIVA EUROPEA DE UN ESTADO MIEMBRO A OTRO DE LA UNIÓN EUROPEA, del Texto Refundido de la Ley del Impuesto sobre Sociedades.
Operación redonda para el Athletic, y enhorabuena el equipo de dirección y a su presidente. Lástima que el Valencia C.F. no haya tenido tan buenos gestones, pues hoy en día no se encontraría en la situación de dificultades financieras que tiene.