domingo, 1 de agosto de 2010

Zorrotzaurre reutilizará 40.000 m3 de terreno que se extrae del nuevo San Mamés

ALBERTO G. ALONSO

La próxima semana Zorro-tzaurre concluirá el proceso de acopios de los terrenos que se están excavando en primera instancia para construir el nuevo campo de fútbol de San Mamés. Unos 40.000 metros cúbicos de tierra y rocas sin contaminación alguna, con los que podrían llenarse 16 piscinas olímpicas, y que se están acumulando en una parcela propiedad de la comisión gestora de Zorrotzaurre. Esta entidad público-privada, responsable del proceso de urbanización de la todavía península, utilizará en los próximos años estos excedentes para elevar el nivel de los terrenos de la futura isla y minimizar los riesgos de inundaciones en la última zona de oportunidad urbanística de la capital vizcaina.
En estos momentos ya es visible la pirámide truncada que se formará cuando el traslado finalice y los acopios queden para su futuro uso en la parcela de 6.500 metros cuadrados de superficie donde se están depositando. El pequeño montículo alcanzará, aproximadamente, unos diez metros de altura y su estancia en el solar no causará problema alguno. El proceso que se está llevando desde mediados del mes pasado es consecuencia de una confluencia de intereses que benefician a todas las partes. La iniciativa surgió de la empresa Viuda de Sainz, responsable de la excavación de la primera capa del terreno donde se asentará el nuevo estadio de Athletic Club. La necesidad de retirar aproximadamente unos 40.000 m3 de terreno que se iban a extraer les llevó a buscar alternativas más baratas que la habitual, el traslado de los excedentes a un vertedero autorizado. Esta opción implica no sólo un coste por el depósito en las mencionadas instalaciones legales sino también un elevado presupuesto para abonar los viajes de los camiones que transportan las rocas y piedras fuera de Bilbao, en ocasiones a varias decenas de kilómetros. Y la solución la encontraron echando un vistazo a su alrededor, a poco más de 300 metros de distancia en línea recta y de un kilómetro en itinerario rodado para los transportes pesados.
Tras la demolición, hace poco menos de dos años, de los primeros pabellones industriales vacíos que se encontraban en la zona de Botica Vieja, justo tras la explanada donde se celebrarán los conciertos de la inminente Aste Nagusia, la comisión gestora de Zorrotzaurre mantiene una gran parcela sin uso alguno. Parte de estos terrenos desaparecerán en el plazo de los dos próximos años, cuando se acometa la apertura del canal de Deusto que convertirá en isla la actual península de Zorrotzaurre.
Éste es el solar que observaron los responsables de Viuda de Sainz desde la atalaya donde se levantara San Mamés y le propusieron a la comisión gestora la posibilidad de depositar allí el material que iban a tener que retirar en el inicio de las obras de San Mames Barria.
INTERESES COINCIDENTES La propuesta de recibir el material fue aceptada con todos los plácets de los responsables de Zorrotzaurre ya que se combina las mejores condiciones posibles con el hecho de empezar ya a acumular material que servirá para elevar la cota de los suelos de la isla en ciernes. "Sus intereses coinciden con los nuestros, a ellos les sobraba y a nosotros nos hace falta. A ellos les quitamos un problema de encima y a nosotros nos permite contar con un material de primera para iniciar la elevación de los terrenos cuando se inicie el proceso. Y encima cobramos algo de dinero", explican desde la entidad que agrupa al Ayuntamiento de Bilbao, Gobierno vasco, Autoridad Portuaria y las grandes empresas dueñas de las parcelas más grandes de Zorrotzaurre. Además, hay otro factor importante que se ha tenido muy en cuenta. "La operación permite una gestión medioambiental perfecta con la reutilización de un material que, de otra manera, se hubiera desperdiciado", han indicado fuentes de la comisión gestora. En cuanto a las ventajas para el medio ambiente, las detalla en varios puntos. "El primero es que nosotros no vamos a tener que acudir a extraer las rocas en una cantera para contar con rellenos de calidad, tampoco tendremos que utilizar camiones para ese traslado, lo que implica menos contaminación de CO2, algo que se suma ya a que los trayectos que realizan estos días los camiones que vienen de San Mamés son más cortos que los que tendrían que llevar a cabo si el traslado fuera un vertedero oficial y, por ello, causan menos emisiones a la atmósfera".
SIN MOLESTIAS Y encima sin molestar. Desde hace dos semanas aproximadamente, una treintena de camiones cada día laborable está trasladando este material, saliendo del solar de San Mamés, bajando por Sabino Arana hasta la plaza Sagrado Corazón y, tras cruzar el puente Euskalduna, entrar en el solar de Botica Vieja donde una excavadora va distribuyendo las rocas y grava a la vez que se va compactando para evitar que se levante polvo. El itinerario suma algo más de un kilómetro y en su trazado apenas se afecta a las escasas viviendas colindantes. En cuanto al tráfico urbano, las fechas en las que se están produciendo los viajes, en verano y con pocos coches en la ciudad, evitan problemas.
Antes de aceptar los rellenos, la comisión gestora se aseguró que carecían de contaminación, algo que era previsto ya que, en el solar que antaño albergaba la feria de muestras careció de uso industrial alguno. La tierra que se está extrayendo donde se construirá el futuro estadio de fútbol forma parte del primer contrato de obras de la sociedad San Mames Barria.
En concreto, se está procediendo a sacar con excavadoras la tierra hasta una profundidad de dos metros, aproximadamente, en toda la extensión que ocupará el edificio deportivo.
Con ello se extraerán todos los cimientos que quedaban de los pabellones de la vieja feria de muestras y se dejará el terreno limpio para proceder a la segunda fase de los trabajos. La misma consistirá en la excavación hasta cerca de diez metros de fondo para albergar los pilares que sostengan las gradas y también el propio césped del estadio, el cual estará por debajo de la superficie actual de la calle.
Esta segunda fase de extracciones será la potente y la que generará aproximadamente unos 250.000 metros cúbicos más de excedentes. Sobre si Zorrotzaurre podría aceptar esta cantidad de terreno, desde la comisión gestora han indicado que no es posible. "Podríamos aceptar un pequeña parte pero no toda esa cantidad, aunque nos gustaría. No tenemos más parcelas disponibles para poder acoger ese material", concluyeron con cierta tristeza

Fuente: www.deia.com