jueves, 29 de julio de 2010

Una senda peatonal conectará Olabeaga con el nuevo San Mamés

Bilbao Ría 2000 ha proyectado un camino con rampas hasta el campus de la UPV que salva 18 metros de desnivel

29.07.10 - 02:42 - TERESA ABAJO

Los vecinos de Olabeaga siempre están pendientes de San Mamés. Cuando hay partido, porque saben lo que eso supone para el tráfico, y más aún cuando se planifica el futuro de la zona, su salida natural al centro de Bilbao y la conexión con el metro. El nuevo acceso viario a la ciudad desde la A-8, un proyecto que los residentes han seguido de cerca para paliar su impacto en el barrio, incluye una senda reservada a los peatones que conducirá al campus tecnológico de la UPV.


El proyecto redactado por Bilbao Ría 2000 ya se ha presentado al Ayuntamiento y está pendiente de recibir el visto bueno del área de Urbanismo. Forma parte del tramo final del acceso de San Mamés, un vial netamente urbano que incorporará medidas especiales de protección contra el ruido. La senda peatonal partirá de la calle Cuesta de Olabeaga y desembocará en el edificio de las ingenierías técnicas que ya está en construcción. Un recorrido de 290 metros de longitud que tendrá una pendiente máxima del 6%. Para ello es necesario adoptar un diseño escalonado, ya que el desnivel que separa San Mamés de Olabeaga es de 18 metros.
Para salvar esta pendiente cumpliendo los requisitos de accesibilidad se habilitarán unas rampas en tres niveles, con dos curvas y rodeadas de zonas ajardinadas, según explican los responsables de Bilbao Ría 2000. Una vez alcanzado el nivel de la carretera, el trazado continuará en forma de pasarela, que discurrirá en voladizo y en paralelo al acceso rodado. Los peatones se apearán en el campus tecnológico y la carretera avanzará un poco más, entre la escuela universitaria y el edificio Bami, hasta la rotonda de Torres Quevedo.
La idea es que los dos enlaces se abran a la vez, en 2012 si se cumplen las previsiones. Por ello, la construcción del camino peatonal coincidirá con la última fase del acceso rodado, cuyo avance aún es poco visible para los ciudadanos. Las obras, adjudicadas por 15,9 millones de euros, se centran ahora en las cimentaciones y los muros laterales de la infraestructura.
La mayor parte del vial estará cubierta por pantallas acústicas, de varios colores en la parte inferior, sin llegar a cerrarse del todo para evitar que se convierta en un túnel. Combatir el ruido es una de las batallas de los vecinos de Olabeaga, que también demandan mejores accesos. «Es el único barrio de Bilbao en el que hay que coger dos medios de transporte, autobús y tranvía, para ir al ambulatorio, que está en Basurto», se quejan portavoces de Olabeaga Bizirik. Hace unos meses, con motivo de las obras del acceso de San Mamés, se cortó el tramo final de las escaleras que llegaban hasta el edificio Bami, un enlace similar al que ganará el barrio con la nueva senda peatonal.

Fuente: El Correo