lunes, 13 de julio de 2009

NUEVO SAN MAMÉS Casi todo por definir

En marzo de 2007, los socios del Athletic aprobaron el proyecto de nuevo San Mamés, un estadio cinco estrellas a levantar sobre la antigua Feria de Muestras con capacidad para 55.000 espectadores. Costaría 183 millones de euros, se iniciaría en junio de 2008 y estaría acabado en el verano de 2012. La financiación correría a cargo de San Mames Barria, sociedad integrada por la Diputación de Vizcaya, la BBK (que comparte con el Athletic la propiedad de los terrenos del campo actual) y el Athletic: cada institución aportaría 61 millones. El Ayuntamiento y el Gobierno vasco fueron invitados a ingresar en la sociedad. Hoy, un año después de la fecha prevista para el inicio de las obras, un inmenso solar aguarda la llegada de las excavadoras.

El retraso se debe a diversos factores. Está la financiación. El proyecto fue presentado en época de bonanza, pero será ejecutado en plena tormenta, de ahí que San Mames Barria busque ahora cobijo en Lakua. Recientemente, el diputado general de Vizcaya, José Luis Bilbao, pidió al lehendakari Patxi López que el Ejecutivo aporte 55 millones de euros a una obra emblemática, que permitirá al País Vasco albergar finales de la Champions y partidos del Mundial de fútbol de 2018 al que opta España. Y está el proyecto. Los nubarrones económicos han achicado San Mamés. Si a los pocos meses de llegar a Ibaigane, en julio de 2007, Fernando García Macua anunció su intención de levantar un estadio mayor (58.000 asientos), la crisis ha forzado al club a redefinir el proyecto, suprimiendo 5.000 asientos y dejando el aforo en 53.000, tal y como adelantó EL PAÍS el pasado mes de abril. Esto permite que el costo estimado, que llegó a ser de 220 millones de euros, ronde hoy los 175 millones.

La pregunta es: ¿cuándo empezarán las obras? Macua aspira a colocar la primera piedra tras el verano, pero la cosa va lenta. El redimensionamiento del estadio obligó a redactar un nuevo proyecto básico, recién acabado por Idom. Pero aún falta definir los proyectos de ejecución y urbanización, licitar la obra (Macua se comprometió a convocar concurso público), adjudicarla. Tampoco se ha cerrado el convenio de utilización del estadio: quién lo explotará, cómo, cuándo, quién ingresará los beneficios...

Toda vez que las obras durarán no menos de cuatro años, y dado que difícilmente arrancarán en 2009, el Athletic no tendrá nuevo hogar antes de la campaña 2014-2015. Si todo va bien.


Fuente: El País