domingo, 14 de octubre de 2007

Buena acogida la "bilbainada hermosa" de hacer del arco de San Mamés un puente

Buena parte de la sociedad ha recibido con agrado la idea bautizada en su día de "bilbainada hermosa" por el alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna, de convertir el arco de San Mamés en una pasarela peatonal sobre la Ría, según se extrae de diversas opiniones al respecto pulsadas por EFE.

Efe Bilbao

Así lo entienden el Athletic, representantes municipales, el mundo de la arquitectura, vecinos de la zona y seguidores del club rojiblanco, aunque en alguno de estos colectivos también hay reacciones discrepantes a esta idea aún sin proyecto ni presupuesto.

Ideado por el ingeniero Carlos Fernández Casado e inaugurado en 1953, el arco, de 115 metros de longitud, funciona como soporte y sujeción del techo de la cubierta de la tribuna principal de San Mamés y en el momento de su inauguración se convirtió en una de las estructuras de hierro forjado sin apoyos centrales más destacadas a escala mundial y la mayor de sus características en España.

Hitos arquitectónicos al margen, el arco, en peligro tras la decisión de derribar San Mamés y construir un campo nuevo, es, además, no sólo el principal icono del estadio, sino un símbolo para los aficionados del club rojiblanco en particular y los ciudadanos de Bilbao y Bizkaia en general.

Por ello, la entidad con sede en el Palacio de Ibaigane considera que "cualquier iniciativa que sea viable y permita la conservación de este símbolo redunda en beneficio de Bilbao y del propio Athletic" y está dispuesto a "colaborar con el Consistorio para que el arco pueda seguir siendo, como hasta la fecha, un icono" de la villa.

El Athletic, no obstante, deja en manos del Ayuntamiento las actuaciones a realizar, entre otras, las de su ubicación, transporte y colocación, si bien no tiene intención de solicitar percepción económica alguna.

La teniente de alcalde y concejala de Urbanismo del Ayuntamiento de Bilbao, Julia Madrazo, entiende que "es importante que sean los socios del club los que determinen lo que hacer con el arco".

Madrazo estima positivo "cualquier esfuerzo por intentar reutilizar un elemento simbólico" como el arco y evitar que "acabe en el desguace", pero también encuentra pegas a la idea, la principal que "se sacaría de contexto al no estar ya en San Mamés".

Subraya que "no hay que dar por hecho" que el Ayuntamiento vaya a pagar el traslado del arco, una operación que, recalca, no pasa de ser "una idea que está muy en pañales" y sobre la que "habrá que reunirse con el Athletic para hablar sobre quién se ocupa" de materializarla.

A Manuela Gatto, del equipo de Zaha Hadid, la arquitecta encargada de diseñar la zona de Bilbao en la que se ubicaría el arco, le parece una idea "muy bonita, divertida y que podría ser muy interesante".

El Colegio Oficial de Arquitectos Vasco-Navarro eludió un pronunciamiento al respecto ante las divergencias que entre sus miembros suscita, aunque avanzó para los próximos días un posicionamiento oficial.

A quienes sí parece convencer la idea de Azkuna es a los aficionados y las peñas del club, que, no obstante, ya se habían movido en ese sentido.

Así, la Peña Deusto, integrante de la Agrupación de Peñas, que se adhiere a su posicionamiento, tiene en marcha desde hace meses una campaña de recogida de firmas con la que "hacer presión social a la Diputación, el Ayuntamiento y el Athletic" para impedir que "se tire el arco a la chatarra" y conseguir que "continúe siendo un símbolo, un icono de la ciudad".

Tanto a la peña que preside Joseba García como a la Agrupación les parece "buena idea" la planteada por el alcalde y entienden que una estructura de esa envergadura no tenga, sobre todo por peso y dimensiones, cabida en el nuevo San Mamés.

La Peña Deusto, no obstante, seguirá con una iniciativa que antes del último partido del equipo rojiblanco en San Mamés, el domingo pasado ante el Almería, había recabado unas 4.500 firmas y en la que, además, planea ampliar los puntos de recogida.

Tampoco disgusta la propuesta, aunque sin apasionamientos, al presidente de la asociación de vecinos "Euskaldunako Zubia" de Zorrozaurre, Juan Ángel Umaran, para quien la posibilidad avanzada por Azkuna no sería "ningún inconveniente" y podría erigirse en "un atractivo más" de la futura isla.

"En la zona de la iglesia y hacia Sarriko hay proyectado un puente peatonal. Podría ser el arco perfectamente", señala.

Quien no está para nada de acuerdo con la idea es Josu Turuzeta, miembro de la plataforma San Mamés Betiko (San Mamés Para Siempre) y quien ha defendido en medios escritos la viabilidad de una remodelación del estadio; en especial, la necesidad de conservar el arco y la tribuna principal.

Su derribo le parece "algo demencial", ya que considera que "son obras de arte arquitectónicas que aparecen en todos los libros de ingeniería y arquitectura europeos. Es como si se quisiesen cargar el Puente Colgante", afirma, tildando de "memez" la propuesta de traslado del arco.

Turuzeta achaca la demolición del estadio y la decisión de construir uno nuevo a "intereses superiores", entre ellos el "jugosísimo negocio" que supondrá, y dice que "San Mamés es un lugar de memoria, tan antiguo como la filosofía del club. El Athletic fuera de San Mamés ya no será el Athletic", sentencia.


Fuente: www.deia.com