martes, 20 de marzo de 2007

Y que vote San Mamés

El Athletic ejercerá un altísimo control sobre el nuevo campo, con el que verá crecer su patrimonio y podrá dar un salto cuantitativo en su presupuesto anual

Igor Santamaría Bilbao

LA APROBACIÓN del proyecto del nuevo campo de San Mamés que la Junta Directiva someterá a refrendo el próximo viernes en el Palacio Euskalduna necesitará el visto bueno de dos tercios de los votos de los socios compromisarios. «No podemos dejar escapar este tren. El nuevo estadio, cómodo y vanguardista, nos garantizará el futuro económico. Es un desafío exigente pero ilusionante», subrayó ayer Ana Urquijo en un desayuno de trabajo con los medios de comunicación en Ibaigane. «Éste es el momento porque se han conjuntado todos los parámetros que han hecho posible desarrollar esta aspiración», recalcó la presidenta del Athletic, en referencia al respaldo institucional de esta iniciativa, que ha desembocado en la Sociedad "San Mamés Barria S. L.", tras el acuerdo marco alcanzado con la Diputación Foral de Bizkaia y Bilbao Bizkaia Kutxa. Un encuentro en el que la entidad rojiblanca no sufre ninguna pérdida patrimonial, sino todo lo contrario.

Entre las condiciones establecidas por el Athletic de partida se halla su "poder" sobre el estadio, con un uso, disfrute, gestión y explotación en exclusiva, huyendo de modelos empleados por otros clubes en los que una marca comercial pasa a controlar la gestión del campo, dándole generalmente el nombre. Al margen del "innegociable" control de todo el proyecto por parte del Athletic, esta alianza no afectará a su presupuesto ordinario ni condicionará su porvenir; igualmente, el suelo y su propiedad le corresponderán al cien por cien, al margen de que existe un compromiso adquirido en la compra de los terrenos en 1973 por el que la BBK contaría con el 50% de los beneficios originados por la venta del mismo si el suelo no se destinara al ámbito deportivo. Los dirigentes del club vizcaino también establecieron la necesidad de 42.000 metros cuadrados de ocupación para la construcción del nuevo San Mamés, aproximadamente el doble de los actuales, siendo ubicado en el mismo entorno y con una imposibilidad manifiesta de autofinanciación.

En este proceso «trasparente», el vicepresidente primero Juan Carlos Ercoreca destacó que, «si el Athletic quisiese vender ahora San Mamés (con una planta de unos 22.000 metros cuadrados), su valor sería «cero», ya que sólo puede tener empleo deportivo y no habría compradores; resaltando a su vez que la obligación de tomar todas las decisiones «por unanimidad» en la Sociedad San Mamés Barria permite al club tener siempre capacidad de decisión sobre una instalación de la que será su «único» usuario y gestor, al tiempo que los riesgos asociados al levantamiento del recinto y su financiación corresponderían a la Sociedad inversora. O lo que es igual, nace con el 33% de responsabilidad para cada parte, aunque en el intermedio pueden existir algunas fluctuaciones.

Aguardan al Ayuntamiento

Desechado «desde el minuto 1» el "pelotazo urbanístico", la Junta se ha comprometido a acometer una serie de decisiones para evitar que todo este cálculo se estanque, entre ellas, aportar 2.000 euros para la constitución de San Mamés Barria y el encargo a la empresa ACXT (Grupo IDOM) del anteproyecto y proyecto básico del campo. La sociedad configurada aguarda la posible incorporación de más miembros, principalmente el Ayuntamiento de Bilbao, ya que todavía no se ha recibido ninguna noticia desde el Gobierno vasco para sumarse a esta Sociedad, donde el cargo de presidente del Consejo de Administración estaría en manos del Athletic, representado por quien fuera su presidente en cada momento.

Los directivos rojiblancos señalaron que hace unos tres meses se dirigieron a ACXT para que desarrollara ésta el citado anteproyecto, sin haber recibido nunca una carta del Colegio de Arquitectos Vasco-Navarro pronunciándose sobre esta adjudicación, que nada tiene que ver con el tema de la construcción del estadio, ya que saldrá a concurso. El Athletic valoró la labor de esta empresa, que ha realizado proyectos importantes como el Museo Guggenheim, Terra Mítica, el Nuevo Pasarón, y que estudia cómo remozar Balaídos.

Si los compromisarios aprueban esta esencial aventura que dotará al Athletic de mayor potencia, los tres socios de San Mamés Barria realizarán una aportación dineraria de un millón de euros cada uno para poder afrontar la primera fase del proyecto (gastos notariales, jurídicos...). El Athletic ha visitado estadios de otros clubes europeos para acotar detalles y recoger experiencias, e incluso está elaborando una proyección de presupuestos de aquí a 25 años para que la entidad bilbaina no ceda su músculo financiero y pueda acometer otras actividades, como la contratación de jugadores. Lo que parece diáfano es que si el Ayuntamiento se decanta ahora por participar en esta Sociedad, no lo hará con la misma equivalencia.

Maximizar los ingresos

Definitivamente, el presupuesto para sacar adelante el nuevo San Mamés, con una capacidad de hasta 55.000 espectadores, rondará entre 200 y 210 millones de euros, 70 de los cuales serán costeados por la entidad vizcaina. ¿Cómo? La intención es que esta modernista instalación le reporte ingresos por publicidad mediante la óptima ubicación de las cámaras de televisión, la explotación de nuevos soportes para las retransmisiones televisivas, nuevos anillos publicitarios o los videomarcadores. Además, se prevé incorporar a 10.000 nuevos socios, de los que ya hay 5.840 inscritos a la espera, logrando atender a la demanda de mayor aforo de nuevos colectivos y rejuveneciendo la afición. La próxima Catedral garantizará la comodidad y confortabilidad de los usuarios, mejorará la seguridad y condiciones de evacuación y satisfacerá las peticiones de empresas a través de Palcos, localidades VIP y áreas de negocio. Los profesionales de la comunicación trabajarán en mejores condiciones y la visibilidad será perfecta en un estadio "UEFA cinco estrellas" que podrá acoger finales de competiciones europeas, incluida la Liga de Campeones. «Se generará un volumen económico para Bilbao, Bizkaia y para el Athletic», insisten desde el club, matizando que «en cada instante el Athletic contribuirá en lo monetario con el dinero que tenga, pueda y quiera, porque, en principio, ya ponemos el terreno. La oferta que se expondrá durante la Asamblea se resume en el mejor campo que merece el Athletic y ajustado a las necesidades del club y de la ciudad».

Recolocación de los socios

El Athletic es consciente de que, cuantos más ingresos, mayores retos deportivos podrá emprender, resolviendo la dinámica estructural del club y rompiendo con el estancamiento presupuestario, siendo protagonista de la regeneración urbanística del entorno. En cuanto al proceso de construcción, antes de derribar el vetusto San Mamés, el nuevo dispondrá ya de una Tribuna de gol y las dos laterales. La recolocación de los socios se acometerá lo mejor posible, a sabiendas de que es un asunto complicado. «Se hará con mucho cuidado». Y ello se basa en que en una primera fase entrarán ya todos los que acuden actualmente a La Catedral, si bien durante un año su asiento será provisional. Cuando se cierre el anillo se procederá a otra recolocación, tratando de buscar equivalencias. «Éste es un proyecto que no tiene nada que ver con la situación deportiva, que deben ser separadas de las circunstancias por las que atraviesa el equipo. Este campo es hacer club, y somos un club del siglo XXI». El próximo mes de junio estará acabado el proyecto básico; en diciembre concluirá el proyecto de ejecución y de urbanización; en junio de 2008 se pondrá la primera piedra para en febrero de 2011 terminar la primera fase y, en junio, demoler el actual feudo rojiblanco. En setiembre de 2012 el Athletic vestiría sus mejores galas en un estadio de envergadura, la envidia del fútbol mundial, un elemento más a sumar a los factores que convierten a esta entidad en peculiar. Todo está en manos de los compromisarios, una ocasión de oro, única, para engrandecer al Athletic.


Los apuntes

  1. El Consejo de Administración

    El cargo de presidente estará en manos del club bilbaino, representado por quien ocupe el sillón de Ibaigane

  2. Presupuesto total de 200 millones

    El Athletic costeará unos 75 millones, a través, en parte, de la incorporación de sus nuevos socios, unos 10.000

  3. Las decisiones, por unanimidad

    En San Mamés Barria, el club podrá aportar la última palabra sobre un recinto del que es único usuario y gestor

Fuente: Deia