viernes, 12 de abril de 2013

La inversión en el nuevo San Mamés llega ya a los 92 millones, casi la mitad del total


La sociedad propietaria confía en que se cumplan los plazos de construcción, pese a algunos retrasos

PAKO RUIZ

Las obras del nuevo San Mamés entran en un frenético sprint de cinco meses de duración de cara a cumplir los plazos previstos para finiquitar la primera fase de construcción y abrir sus puertas, con tres cuartas partes edificadas, a mediados del próximo septiembre. La maquinaria está activada a pleno rendimiento, aunque asoman ciertas incertidumbres en alguno de los segmentos de la edificación, que inquietan en cierta medida a la sociedad propietaria del estadio, confiada, con todo, en que esos matices se corrijan en el plazo más breve posible y que no surjan dudas sobre una hipotética demora que ofrecería llamativos daños colaterales.




Athletic, Diputación Foral de Bizkaia, Kutxabank, Gobierno vasco y Ayuntamiento de Bilbao, los cinco socios de San Mames Barria, no quieren dejar cabos sueltos, por lo que quieren cumplir el plan financiero ratificado el 26 de junio de 2012 para estar al día de los pagos. La medida más reciente al respecto se ha visualizado hace una semana con la oficialización de una nueva ampliación del capital social de la sociedad, que ha invertido a día de hoy 92 millones de euros, el 45% de la inversión total prevista, entre los 200 y 210 millones.

Esta última aportación financiera, de 21,3 millones de euros, lleva la firma de Kutxabank, 12,9 millones, y el propio Athletic, 8,4 millones, quien ha efectuado hasta la fecha su mayor esfuerzo dinerario de un golpe, aunque este será inferior al que tenga que hacer frente a lo largo de lo que resta de 2013, ya que prevé un desembolso de unos diez millones de euros.

Son momentos complicados en el ámbito económico y presupuestario para las instituciones públicas. Sin embargo, las partes implicadas no se pillan los dedos, sobre todo, porque asumen que el impacto del estadio generará a la larga unos ingresos estimados de 584 millones de euros, el triple del coste total del campo, mientras que Diputación Foral y Gobierno vasco recuperarían el 90% de su inversión, en términos, sobre todo, de recaudación tributaria a causa del impacto de la actividad generada.

El informe adelantado por DEIA hace cuatro años y anunciado después por el Athletic, presidido entonces por Fernando García Macua, pronostica que se generarán 5.600 puestos de trabajo entre 2010 y 2014 con el añadido de la actividad incremental anual por explotación, que reportará el mantenimiento de 356 puestos por año, un dato que, según acentuó el club, deja claro los beneficios económicos que reportará el campo una vez en funcionamiento.

DOS MILLONES AL MES La sociedad propietaria del nuevo San Mamés, que lo gestionará el Athletic cuando esté operativo, se encuentra inmersa en una vorágine de facturación, que le lleva a una media en el último semestre de unos dos millones de euros invertidos al mes para cumplir los contratos, al mismo tiempo que en pocas fechas deberá hacer frente a un desembolso comprometido de más de seis millones de euros con la adjudicación de los videomarcadores y las denominadas cortinas LED -tres pantallas gigantes que instaladas en el exterior del complejo ejercerán como soportes publicitarios que se convertirán en una fuente de ingresos atípicos-; el acondicionamiento del terreno del juego y la correspondiente a la señalización y mobiliario interior.

De los 92 millones liquidados por San Mames Barria hasta la fecha, 27,2 han corrido por cuenta del Athletic, al que le ha aliviado mucho su aportación intangible de 17 millones, tasación de los terrenos que ocupa el actual campo, cuyo derribo empezará a ser realidad en solo dos meses.

Al club rojiblanco le queda 22 millones por cotizar, de los cuales espera amortizar casi la mitad a lo largo de 2013, en tanto que la Diputación Foral de Bizkaia -que ha invertido ya 33 millones, 17 de ellos con el valor del suelo en que se ubica el nuevo estadio- es la que menor esfuerzo inversor ofrece hasta la conclusión de la segunda fase y última del complejo, entre finales de 2014 e inicios de 2015.

Kutxabank y Gobierno vasco son los socios que deben soportar en el futuro un mayor desembolso, aunque en el caso del Ejecutivo de Iñigo Urkullu, este -representado por el consejero de Hacienda y Financias, Ricardo Gatzagaetxebarria- se encuentra a la espera de conocer qué cuentas gestionará, en función de si saca adelante o no su propuesta de Presupuestos para el presente ejercicio.

La cifra

· Athletic. Al club rojiblanco, según el plan financiero del nuevo campo, le resta todavía por desembolsar 22,8 millones de euros.
· Diputación Foral de Bizkaia. Es el socio que mayor esfuerzo financiero ha realizado hasta la fecha, con un gasto de 32,8 millones. Kutxabank y Gobierno vasco deben aportar 33 millones cada uno.
· Las ampliaciones de capital. La primera tuvo lugar en agosto de 2007, con tres millones de euros. Ya son 9.

Fuente: DEIA