jueves, 13 de septiembre de 2012

El Athletic debe aportar antes de dos meses 8,4 millones a San Mames Barria

El club hace frente a su primera cuota dineraria al nuevo campo, cuyo capital alcanza los 92 millones
López autorizó en junio un pago de 12 millones y ayer volvió a exigir al Athletic más compromiso


PAKO RUIZ

El plan financiero de San Mamés Barria cumple las etapas consensuadas. Cada uno de los socios que forman la sociedad propietaria del futuro campo (Athletic, Diputación Foral de Bizkaia, BBK, Gobierno vasco y Ayuntamiento de Bilbao) hacen frente este años a sus respectivas aportaciones, entre ellas la del Athletic, que debe abonar con anterioridad al próximo 15 de diciembre 8,4 millones de euros, en lo que supone su primera partida dineraria de importancia, después de que su cuota de apertura respondía a un valor intangible, ya que correspondió a los 17 millones de euros en que están tasados los terrenos del actual San Mamés, propiedad del club rojiblanco.



El consejo de administración de San Mamés Barria acordó el pasado 16 de mayo una ampliación de capital por un importe total de 56,1 millones de euros, repartidos en tres fases y con unos plazos determinados. Así, el primer aumento de capital correspondió a la Diputación Foral de Bizkaia, que lo asumió con la cesión de los terrenos de su titularidad en la Unidad de Ejecución de San Mamés, valorados en 16,8 millones de euros. La segunda actuación afectó en el pasado mes de junio al propio ente foral, que desembolsó 6 millones de euros, y al Gobierno vasco, que destinó al fondo 12 millones, mientras que la tercera y última fase de esta ampliación la deben absorber el Athletic, que aportará 8,4 millones de euros, y Kartera 2, firma propiedad de la BBK, que desembolsará 12,9 millones de euros.

Una vez consumadas estas nuevas participaciones dinerarias el capital social de San Mamés Barria a finales de este año se elevará a 92 millones de euros, prácticamente el 44 por ciento de la inversión total prevista, de 211 millones. Una cantidad, la última, a la que hacen frente a partes iguales, 50 millones de euros, Athletic, Diputación Foral de Bizkaia, BBK y Gobierno vasco, mientras que al Ayuntamiento de Bilbao le toca once millones en especie, la exención de tasas.

El Athletic, que contribuyó de inicio con la cesión del valor de los terrenos del actual San Mamés -una plusvalía de 17 millones de euros- y una partida dineraria de un millón, soportará esta significativa cuota de 8,4 millones con el dinero adelantado por los socios barria, cuyo número supera los 6.000 carnés, con lo que su participación no imputará de forma directa al presupuesto para el presente ejercicio, que necesita contar con el refrendo de la Asamblea General de Socios Compromisarios del próximo octubre en el Palacio Euskalduna, ya que esta cantidad se contempla como inversión en inmovilizado, por lo que no contabiliza en el capítulo de gastos. Este plan financiero recoge que los 27 millones de euros que el club debe aportar al nuevo campo a partir de 2013 procederán del adelanto de las cuotas de diez años de los nuevos socios, que financiará la BBK.

INSISTENCIA DE LAKUA La triple ampliación de capital que aprobó el pasado 16 de mayo el consejo de administración de San Mames Barria no levantó ruido mediático alguno, ya que se trataba de quemar una nueva etapa financiera dentro del compromiso adquirido por los cinco propietarios del futuro campo. Uno de ellos es el Gobierno vasco, cuyo Ejecutivo actual se ha encargado de presionar al Athletic desde que el club bilbaino ingresara los 40 millones de euros de la cláusula de rescisión del contrato de Javi Martínez.

El lehendakari Patxi López volvió a utilizar este caso como arma preelectoral al insistir en reclamar a la Junta Directiva presidida por Josu Urrutia que "invierta algo más" en las obras del futuro San Mamés, algo que considera "razonable" porque la situación financiera del Athletic "ha mejorado". López, con todo, no publicita que el pasado 26 de junio firmó el decreto que autorizaba la aportación de 12 millones de Lakua, porque así lo tenía que acatar por los compromisos que había adquirido, pese a retrasar su primera inversión de 5 millones. El Gobierno vasco, además, dispondrá en el futuro estadio de un espacio de 5.500 metros cuadrados para gestionar diferentes infraestructuras deportivas.

Fuente: DEIA