viernes, 3 de diciembre de 2010

«Es una decepción», lamenta Macua, que dice que el nuevo campo avanzará «con pleno brío»

Fernando García Macua recibió ayer como «una decepción para Bilbao, Vizcaya, Euskadi y el Athletic» la no concesión del Mundial'2018 a España y Portugal, competición en la que San Mamés hubiera sido con seguridad sede de partidos de la fase de grupos y con mucha probabilidad de alguna eliminatoria de octavos de final. Los estudios del club cuantificaban en 260 millones de euros la recaudación directa en el País Vasco en el caso de que su campo fuera sede de la Copa del Mundo. «Es una mala noticia porque para Bilbao, Vizcaya y Euskadi era importante contar con un Mundial 32 años después», lamentó el presidente del Athletic.


Eso sí, a renglón seguido, quiso matizar que la no concesión de esta cita planetaria no afecta al proyecto de nuevo estadio que se construye. «El proyecto de San Mamés Barria no dependía de esta elección porque se trata de una apuesta de la ciudad que sigue adelante con pleno brío y compromiso» por parte de todas las instituciones que forman la sociedad, Gobierno Vasco, Diputación, Ayuntamiento, BBK y el propio club.


Bases de adjudicación
La mejor prueba de que la nueva infraestructura no se frena es que San Mamés Barria elabora las bases de adjudicación de una de la parte más importantes del proyecto, cuyo coste total se eleva a los 180 millones de euros. En las próximas semanas se elegirán las empresas que llevarán a cabo movimientos de tierras, cimentación y preparación de estructuras para el nuevo campo. Este contrato será de varias decenas de millones de euros.


Además, en unos pocos días, se pondrá en marcha la primera campaña de captación de socios para el futuro estadio. El club rojiblanco prevé ingresar unos 2,5 millones de euros. Su idea es que sean en torno a 2.000 las personas que adquieran el nuevo carné del Athletic, que deberán desembolsar en torno a 1.300 euros en concepto de cuota de entrada.