domingo, 8 de julio de 2007

El Ayuntamiento quiere mantener el arco de San Mamés en el nuevo estadio

Asegura que no podrá mantenerse como está ahora, al igual que la tribuna, con motivo de las futuras obras

El proyecto del nuevo San Mamés, que se edificará en parte de los terrenos que actualmente ocupa el campo del Athletic Club y otros colindantes, deberá tener en cuenta el arco que corona la tribuna principal al tratarse, según el Ayuntamiento, de "un icono representativo tanto del club y del estadio como de la propia ciudad".

El Ayuntamiento de Bilbao ha acordado adecuar el nivel de protección urbanística del arco y de la tribuna principal ya que su actual calificación, de máxima protección, impedía la construcción del nuevo San Mamés. Según la propuesta acordada hoy por la Junta de Gobierno municipal, que deberá ser ratificada en pleno, ambos elementos arquitectónicos pasarán del nivel de protección A al nivel D, que sólo obliga a su conservación mientras dure la vida útil del edificio. Sin embargo, el Ayuntamiento estima que "lo más probable" es que el destino final del arco "sea decidido en la redacción del proyecto de construcción del campo" por su condición de "icono".


El Ayuntamiento recordó hoy que la tribuna principal, inicialmente concebida en hormigón armado, pretendía, cuando fue construida, ser la cubierta de mayor luz libre del mundo. El tablero que configura la cubierta está dispuesto mediante vigas transversales cada seis metros, con tres puntos de sustentación, dos atirantados a los arcos y la extremidad empotrada en los pilares de fachada.

Prueba de su importancia arquitectónica es que, hasta la inauguración del museo Guggenheim, el Puente Colgante y la tribuna de San Mamés eran las únicas obras vizcaínas que aparecían en las grandes publicaciones internacionales de historia de la construcción. El arco que remata esta tribuna es una obra de factura tecnológica que se ha convertido en uno de los símbolos de la ciudad.


Los expertos estiman que su ligereza y cromatismo casi anulan su auténtico sentido estructural, modificado cuando se llevó a cabo la última ampliación de San Mamés, en 1982, con motivo del Mundial de fútbol. Tribuna y arco no pueden mantenerse tal cual están con motivo de las futuras obras, ya que el proyecto para la zona exige que su ejecución se desarrolle de forma simultánea a la celebración de los partidos y que la ubicación definitiva del nuevo estadio rentabilice al máximo el espacio disponible permitiendo la implantación de otros equipamientos.

Reserva de suelo

En abril, el Ayuntamiento de Bilbao anunció públicamente la reserva de suelo de un solar de aproximadamente 37.000 metros cuadrados, que comprende los terrenos de la antigua feria de muestras y parte del actual campo de San Mamés, para albergar el nuevo equipamiento deportivo.

Se explicó entonces que el futuro de los suelos debería mantener el carácter comarcal, destinando el espacio liberado por la Feria de Muestras tanto para mejorar la dimensión del Campus Tecnológico previsto en el Plan General de 1995, como para la ampliación del estadio, con un aforo aproximado de 50.000 personas.

Fuente: El Correo Digital